Los alcaldes de Tamaulipas, así como de otros estados, seguramente no pensaron en el fenómeno meteorológico, ya que eventos de esta naturaleza son impredecibles; todos tenían su programa de obras para antes de concluir su administración, dentro de unas semanas.
La llegada de “Ingrid” ha cambiado las formas de operación. En el caso de Ciudad Victoria, el presidente municipal Miguel González Salúm ha reorganizado su plan de trabajo, y aunque no tenemos la información oficial, se nota en las calles que así ha sucedido.
Vemos cuadrillas de trabajadores, tanto del gobierno estatal como de la administración municipal tratando de dar una “mano de gato” a nuestra querida capital tamaulipeca para dejarla en buenas condiciones.
Vados, calles y avenidas son las que presentan grandes deterioros tanto en baches como en acumulación de tierra, piedra y basura, esa que mucha gente deposita en las calles de manera totalmente irresponsable, y que colabora fehacientemente para que las arterias sean auténticos basureros y además, las coladeras y alcantarillas, que son pocas, se bloqueen y haya dificultad para que el agua de las lluvias tome su cauce.
El tradicional vado que conecta al Centro Universitario con el centro de la ciudad se cierra porque el agua se desborda por arriba de la carpeta asfáltica, dejando una importante cantidad de piedras, lodo y basura. Hoy, los trabajadores del ayuntamiento estaban desde muy temprana hora tratando de mantenerla presentable y circulable, porque con las avenidas del río prácticamente quedaron hechas un despojo.
Igual sucede en distintos puntos. La administración estatal está trabajando muy fuerte. Hay que entender que no se tenía contemplado este fenómeno y que los gastos que origina tampoco estaban presupuestados por la misma razón.
Por ese motivo, hay que se4r tolerantes y no querer que las obras de reconstrucción lleguen a nuestra casa en forma inmediata: se tienen que estructurar programas de trabajo, calendarizar y otorgar turnos de prioridades que se toman de acuerdo a variantes diversas como son el número de afectados, afectación de ciudadanos (promedio) y otros factores que hacen que se programen unas antes que otras.
Dice el alcalde que no hay una más importante que otra, porque los ciudadanos tenemos los mismos derechos unos y otros, aunque existan ciertas personas que se sientan de sangre azul y piensen que sus prioridades son las más importantes. Nada más falso que lo anterior.
Se trabaja y lo vemos. Quienes salimos a las calles de Victoria estamos conscientes de que hay cuadrillas de bacheo, limpieza y otras tratando de rehabilitar lo que Ingrid se encargó de destruir o alterar.
Mucho hay que hacer al respecto, y en ese sentido es importante que la ciudadanía participe y colabore. La autoridad, como hemos dicho en otros rubros, no puede con todo sola, y si no participamos, difícilmente podremos tener las obras que queremos y merecemos.
El alcalde González Salúm ha hecho gala de su capacidad de gestión ante autoridades superiores y ha obtenido apoyos importantes para el municipio. tenemos que ser optimistas y ver lo que se hace, pedir que se agilicen los trabajos para que haya menos afectación en los victorenses, pero es muy importante tener la paciencia necesaria que nos permita entender que no se puede estar en dos partes al mismo tiempo, no es magia, es cosa natural, y si no se puede en dos, menos en muchas más, así que habrá que esperar a que se terminen unas obras de rehabilitación para que se puedan iniciar otras.
En tanto, habrá que pensar en que se tengan los recursos suficientes para hacer frente a esta contingencia, y para ello la autoridad echa mano de sus fondos, aquellos que surgen del pago de derechos y multas, así que, si queremos obras y reconstrucción hay que cumplir con nuestras obligaciones tributarias, por favor.
El alcalde y su equipo hacen su parte, ahora hagamos la que nos corresponde, ¿le parece?