Producen investigadores de la UAT

Para muchos es una noticia que debiera criticarse, porque han tenido la poco inteligente y brillante idea de denostar lo que se hace en nuestra máxima casa de estudios por sistema: son los que se vanaglorian cuando ven que alguien habla mal de la educación superior en la entidad.

Equivocados que están, sin duda alguna.

En los últimos años, la Universidad Autónoma de Tamaulipas ha dedicado una gran parte de sus esfuerzos a consolidar el área de investigación; se supone que las universidades son formadoras de recursos humanos capaces de enfrentar el mercado laboral en diversos rubros, y la investigación es la base para muchas mejoras, inventos, sistemas que se adaptan a nuestras realidades y mucho más.

Es por eso que el rector José María leal Gutiérrez apostó por la investigación en los diversos modelos que tiene la UAT: centros especializados, institutos y las propias Unidades Académicas, donde surgen los profesionistas a nivel licenciatura que con el tiempo concluyen estudios de maestría, y hoy en día, llegan a obtener el grado de doctor, con la capacidad para convertirse en investigadores de cualquier nivel.

Atrás están los que critican, siguiendo con su mentalidad pequeña y antisocial tratando de menospreciar el enorme trabajo que se da a conocer en distintos foros.

Cierto es que hay algunos personajes que con sus grados y trabajos no ayudan en mucho, porque se dedican a hacer lo que no se debiera cristalizar, pero en respuesta, la Dirección de Investigación, por ejemplo, ofrece el testimonio de quienes dedican horas enteras al día para consolidar el conocimiento, actualizar cosas y en algunos casos, desarrollar ya sea semillas distintas, tratamientos o sistemas de otra índole, que bien pueden ser en el área jurídica, médica, industrial o de comunicación, por citar algunos ejemplos.

Los que vivimos desde dentro lo que pasa en la UAT sabemos que se trabaja fuerte; cierto, no se ve en toda la gente porque aún hay uno que otro vividor, sin embargo, y no es que sea disculpa, pero éstos siempre existirán donde el ser humano participe.

Lo que tenemos que aplaudir es el esfuerzo del rector Leal Gutiérrez por consolidar un equipo de trabajo con la competencia necesaria que ha permitido a la UAT estar en planos nacionales e internacionales mejores a los de antaño.

También es cierto que falta mucho y que no somos una Universidad a la altura de Harvard o Yale, pero tenemos elementos humanos que pueden competir con profesionalismo en estos menesteres en cualquier ámbito y nivel.

Tamaulipas cuenta con una Universidad con capacidad para sobresalir, y eso no se lograr, ni de la noche a la mañana ni por obra de una persona.

Es donde se destaca la capacidad de quien dirige los destinos de la UAT para conformar este equipo de trabajo, y hay que destacar doblemente lo que los investigadores hacen: con recursos muy limitados, a veces escasos y muchas otras, nulos, ponen su granito de arena en el contexto mundial. Ya les vemos en las revistas indexadas o los congresos de todo nivel, ya leemos sus publicaciones y escuchamos sus logros de investigación en distintos medios.

Eso es para sentirnos orgullosos de ser tamaulipecos, de saber que nuestra Universidad tiene capacidad, de que tenemos un buen rector y un buen equipo de colaboradores en la UAT, y sobre todo, que no hemos cejado en el empeño de seguir siendo pioneros en nuestra área de influencia cada uno de los investigadores de la UAT.

Estos logros se alcanzan con ganas, entusiasmo, empeño, pero requieren apoyo de toda índole: económico, académico, político y demás.

Y esa es la parte que corresponde a la rectoría. Nosotros haremos el trabajo “rudo”, el trabajo de campo, el que se publique, y ellos, que no dejen de apoyarnos, por favor.