Muere conductor de un paro cardiaco en su unidad

Reynosa, Tamaulipas.-De un ataque al corazón, un sujeto murió cuando viajaba en un camión d quina rueda, que quedara a mitad de un camellón de una concurrida arteria vial siendo personal policial quien acudió al lugar para conocer de ese deceso.

Los hechos fueron reportados por el centro de emergencias 066, quien comunicó a las autoridades policiales que sobre los carriles del Boulevard Luis Donaldo Colosio, movilizando su deceso a los agentes ministeriales del Grupo de Homicidios.

Al lugar acudieron elementos de la Policía Ministerial, personal de Servicios Periciales, y el agente del Ministerio Público, quien dio fe ministerial del cadáver.

El hoy occiso fue identificado por su esposa e hija, quienes llegaron al lugar al ser avisados por el ayudante, se llamaba Pedro Balboa Fuentes, quien contaba con 58 años y residía en calle Granate número 371 de la colonia La Joya.

El cadáver quedó frente al volante del viejo camión propiedad de la Ferretería San Fernando, bautizado como “Piolín” por su color amarillo, con placas de circulación ZYJ-11-20 regularizadas de Tamaulipas.

Los agentes ministeriales establecieron que el occiso era acompañado por su ayudante, quien al ser testigo de la muerte de su jefe dio aviso a sus familiares que de inmediato llegaron al lugar y entre llanto y gritos no daban crédito a que perdiera la vida de esa manera el humilde trabajador.

Se dio a conocer que la víctima conducía su unidad de poniente a oriente por el Colosio, cargado con tarimas, cuando de pronto se empezó a agarrar el pecho y por instinto de sobrevivencia dijo el acompañante que giró hacia su izquierda como si fuera a retornar.

Pero ya estando en medio del camellón, la muerte cortó su existencia, quedando la vieja unidad arriba, en tanto él (acompañante) daba aviso a la familia y a las autoridades respectivas para que tomaran conocimiento.

Finalmente, se constituyó el fiscal tercero investigador en turno, licenciado Jorge Carlos Sánchez, para dar fe del cuerpo sin vida del infortunado y ordenar su traslado al servicio médico forense para la práctica de la autopsia y entrega a sus familiares para darle cristiana sepultura.