En su recorrido por unidades académicas de los diversos campus, el candidato único a la rectoría de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Enrique Etienne Pérez Del Río ha recogido una serie de demandas para mejorar la calidad universitaria en todos sentidos.
Aclaramos que no es el hecho de afirmar que lo que se ha logrado en las últimas décadas no sea bueno: la UAT ha crecido conforme ha desarrollado su actividad en todos sentidos.
Recordamos, pro ejemplo, cuando el entonces rector Humberto Filizola Haces logró consolidad a nuestra Alma Mater en materia tecnológica, creando el Centro de Excelencia y el CAUCE, entre otras cosas, lo que levantó comentarios de toda índole en el contexto nacional, encaminados a destacar la tecnología de punta con que contamos desde entonces.
El rector Filizola entregó una Universidad ávida de crecer, lo que permitió a Jesús Lavín Santos Del Prado encaminar esfuerzos para consolidar intercambios académicos que han dejado como resultado una cantidad importante de doctores y avances en materia de investigación, donde hemos tenido oportunidad de ser mencionados en el orbe. Hoy, la UAT no es desconocida en el contexto internacional y lo sabe la comunidad en general, pese a que hay aún, hoy en día, algunas lacras académicas que deberán salir cuanto antes de la máxima casa de estudios tamaulipeca.
La llegada del maestro José María Leal Gutiérrez permitió que creciéramos en ese sentido y en materia de infraestructura. Hoy tenemos más y mejores instalaciones y más y mejores investigadores: tenemos carreras certificadas en niveles de licenciatura, maestría y próximamente en doctorado. Se ha consolidado la UAT en todos sentidos, aunque, insistimos: falta aún mucho por hacer.
Leal Gutiérrez logró conformar un excelente equipo de trabajo que ha metido orden en algunas actividades donde la disciplina y el orden eran materia desconocida, entre ellas, el aspecto de los dineros, área prioritaria donde hoy en día se lleva a cabo un muy estricto sistema de vigilancia para garantizar que los recursos de la sociedad están bien gastados.
Y en eso, Enrique Etienne ha tenido muchísimo que ver.
Hoy, como candidato a rector, Enrique Etienne escucha las voces universitarias y recoge inquietudes, peticiones y demandas.
No faltan los incrédulos que piensan que acercarse al candidato es escribir una carta a Santa Claus, y los que pretenden, en base a lo vistoso de sus actos, consolidar una gris y poco productiva trayectoria universitaria.
Pero los jóvenes se han podido acercar y plantear inquietudes que seguramente tendrán eco porque son congruentes con lo que se requiere en nuestros días. No todo es aceptable, lo sabemos, pero hay propuestas que valdrá la pena gestionar ante quienes correspondan dentro del equipo del hoy candidato y virtualmente próximo rector de la UAT.
Aunque la información no correspondió este fin de semana a lo acontecido, el candidato a rector estuvo en algunas unidades universitarias, y recogiendo el apoyo, como es natural, pero lo más importante quizá es que tiene gente dentro de su reducido grupo de campaña que está pendiente de lo que requiere la comunidad universitaria.
Suponemos que habrá alguna reunión con la comunidad investigadora de la UAT, lo que realmente sería muy provechoso y positivo para la máxima casa de estudios, ya que, de viva voz, podría el casi rector escuchar lo que nos llama la atención, lo que gusta y lo que nos parece inadecuado; lo que queremos los universitarios en ese nivel para que el prestigio de la Universidad siga creciendo con bases sólidas, y el apoyo para quien lo merece.
No todo será en la campaña júbilo y gritos de beneplácito para el maestro Etienne: habrá que escuchar a todos los sectores involucrados, para poder dar una adecuada y positiva respuesta.
Ante la realidad que vivimos, la comunidad universitaria en general tiene plena confianza en que será el maestro Etienne un muy buen rector, como lo ha sido su antecesor.