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Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Un grupo de 12 migrantes que el miércoles había ingresado a Laredo, Texas, de manera indocumentada por el río Bravo, fue atacado a balazos por agentes de la Patrulla Fronteriza cuando se sintieron ‘agredidos’; uno de ellos se encuentra grave en un hospital y otro fue dado de alta, informó el cónsul general de México en aquella ciudad, Miguel Ángel Isidro.
Este incidente, el segundo de este tipo en un año, ocurrió durante la madrugada en un sector del barrió ‘Aztecas’, en donde reside una comunidad de origen mexicano, algunos de ellos sin documentos de residencia.
Entre el grupo, dijo el diplomático, había cuatro mujeres y un menor de edad, los que resultaron ilesos, aunque el lesionado es mexicano y el resto de otras nacionalidades del sur del continente.
“Recibimos una notificación por parte de la Patrulla Fronteriza. La atención del consulado fue visitar a nuestro paisano en el hospital y brindarle el auxilio consular correspondiente, pero sigue internado en terapia intensiva porque está muy delicado”, expresó.
Sin mencionar si habrá una protesta diplomática por la agresión al mexicano, Isidro se limitó a decir que ‘exigirá’ una investigación exhaustiva de los hechos, la que estará a cargo del FBI y del inspector general, máxima autoridad en estos casos.
Comentó necesario analizar el uso de la fuerza letal por parte de la Patrulla Fronteriza en contra de indocumentados que hayan ingresado a territorio norteamericano, en sus acciones de vigilancia de la frontera, “ya que puede poner en riesgo la vida de personas de manera innecesaria”, expresó.
Hasta el momento ninguna autoridad en Laredo, Texas, ha dado declaraciones al respecto, solo que el mexicano lesionado se encuentra internado en el Centro México de Laredo, y que se trata de ciudadanos de México, Guatemala, Honduras y Ecuador.
El incidente del miércoles ocurre en momentos de tensión en Estados Unidos, ante la propuesta del presidente Barack Obama al Senado, de que este año sea aprobada una reforma migratoria integral, que daría seguridad a once millones de personas que viven en ese país sin documentos de residencia legal.
Pero también removió la memoria de los habitantes de esta frontera, cuando en un acto similar, un oficial de la patrulla fronteriza disparó su arma en septiembre del año pasado, contra Guillermo Arévalo Pedraza, quien se encontraba en el lado mexicano del río Bravo, quitándole la vida.
De ese caso, ni el consulado de México ni la Secretaría de Relaciones Exteriores han dado noticias del caso, el que permanece ‘congelado’.


