Tampico, Tamaulipas.-La miscelánea fiscal genera convulsión y molestia entre el sector industrial al contemplarse más impuestos y no hay cambios de fondo, provocando un cierre de año complicado en la economía, afirmó Luis Apperti Llovet, consejero de AISTAC.
“Un cierre complicado, siempre noticias como la miscelánea fiscal genera convulsión y molestia, yo creo que para nadie es agradable pagar impuestos sobre todo que no hay cambios de fondo, aquí lo importante es que crezca la base tributaria y no estamos viendo que pase al contrario se está incentivando la informalidad”.
Manifestó que vieron con gusto que con mucha responsabilidad varios organismos empresariales se pronunciaron por hacer propuestas, pero son respetuosos de la ley y van a acatar lo que ya se decidió, pero van a emprender nuevas propuestas para tener una verdadera reforma fiscal de largo plazo, que les dé certidumbre y tranquilidad a los inversionistas.
“De manera inmediata las limitaciones de deducciones a las prestaciones sociales es un impacto importante, el impuesto al valor agregado a las importaciones también es un tema difícil y el que no se pueda deducir las cuentas de restaurantes, no es un sector que nos afecte a nosotros pero desincentiva que alguien pueda ir a un restaurante en una comida de negocios, que por otro lado ha habido excesos y se quiere quitar ese privilegio”.
Dijo que les llama la atención no gravar alimentos y medicinas, pero si hay un IVA que se llama de otra manera, impuesto a productos con demasiadas calorías y finalmente es un valor agregado, es un impuesto especial, y hay un dato muy dramático pues en este país consumimos más refresco que leche, lo que significa que va haber un impacto directo al poder adquisitivo de la gente más necesitada.
Consideró que un IVA generalizado como pasa en todos los países del mundo y un impuesto al consumo en donde se le pueda regresar a las personas de bajos ingresos el 100 % de su salario en el aspecto de lo que pagaría de IVA, es decir, si una persona gana 5 ó 6 salarios mínimos lo que representa en impuesto que lo tenga en una tarjeta débito y seria menos el impacto y más equilibrado y las personas que menos dinero tienen le darían más poder adquisitivo para pagar todos los servicios.
Finalmente indicó que esto se presentó en el primer intento de reforma fiscal el año pasado y en esta se le hizo llegar al equipo de transición, pero no vieron una propuesta innovadora que hiciera crecer la base tributaria, por lo que en dos años se tendrá que hacer una reforma fiscal de fondo.