El 14 de noviembre se ha declarado oficialmente “Día Mundial de la Diabetes”, en honor al aniversario del natalicio del científico que desarrolló por vez primera la insulina aplicada al ser humano. Proteína del organismo que tiene que ver totalmente con esta forma de vida, para algunos, padecimiento.
Edificios azules en el mundo entero hemos visto en estos días: el emblemático Ángel de la Independencia de la Ciudad de México lució el color representativo de nuestra lucha en el orbe.
¿Por qué el color azul? Los primeros sistemas de control y verificación de los niveles de glucosa se hicieron con tiras que reaccionan con la orina; cuando la tira se muestra color azul es símbolo de que la persona sujeta a esta prueba tiene buen control. De ahí viene el color azul. Y el círculo, representativo en los últimos años es porque simboliza un universo que no tiene principio ni fin, como la lucha que se lleva a cabo contra la principal causa de muerte en el orbe.
La diabetes es un padecimiento que en México ha tenido un enorme impacto: 14 de cada 100 mexicanos mueren por consecuencia de ello, y tal ya sido su devastador efecto que ahora sí, las autoridades federales están poniendo especial atención en la cruzada para tratar de evitar este crecimiento inusitado… e inhumano, si se quiere ser rígido.
En Tamaulipas tenemos muchos casos: podemos hablar de números, sin embargo, la Secretaría de Salud se ha encargado de darlos a conocer. Nosotros, como personas con diabetes sabemos la importancia de una cruzada de esta naturaleza, y valoramos el esfuerzo mundial que se lleva a cabo en aras de que no haya tantas muertes por la diabetes y sus funestas consecuencias.
Carreras, maratones, chequeos multitudinarios y otros eventos tendremos en la agenda mundial del día de hoy. Ya la Organización de las Naciones Unidas ha declarado como oficial la fecha, pero no es eso lo importante, dado que los afectados no son las instituciones u organismos oficiales, sino los seres humanos, que tenemos que tomar conciencia de lo que hay que trabajar para buscar menos casos cada año y, por consecuencia, menos fallecimientos.
Es una enfermedad crónico degenerativa de carácter incurable a la fecha, pero totalmente controlable, aunque habemos millones de seres que no hemos aprendido la lección y seguimos con viejos vicios y costumbres que nos llevan a complicarnos sin haber hecho lo suficiente para evitar estos casos que nos llevan a tener molestias, padecimientos alternos o enfermedades que llevan a la muerte.
La diabetes es cosa seria, es tema que hay que abordar en toda su magnitud, y en ese sentido, se agradece a los que han tenido iniciativa para cambiar el tema y sus estadísticas, fundamentadas en el combate a la obesidad como causa prioritaria, al sobrepeso y la falta de una adecuada alimentación. Esa es nuestra realidad.
No debe verse como la lucha de Peña Nieto o de Egidio Torre; tampoco debe verse como una acción emprendida por Norberto Treviño García Manzo, secretario de salud en Tamaulipas, sino como una cruzada de cada uno de los más de 110 millones de mexicanos por evitar más casos de esta enfermedad que mutila, daña… avanza irremediablemente si no se toman las medidas adecuadas.
Somos cada uno de nosotros los que tenemos que llevar el color “azul” en nuestra mente y procurar que haya un buen control, una adecuada forma de vida fundamentada en alimentación idónea, actividad física y observación de parte de los miembros del equipo sanitario.
Esta debe ser la lucha que hay que emprender, y no la del discurso o el evento atractivo, sino la lucha diaria, la lucha por evitar un diagnóstico de eta naturaleza, o de pugnar por un adecuado control de los niveles de azúcar en la sangre.
Somos muchos diabéticos ya, y es tiempo de ponernos a trabajar: los que ya estamos diagnosticados, por tener un buen control que nos lleve a una vida saludable, y quienes no han sido diagnosticados, buscar la manera de tener mejor calidad de vida, y evitar el diagnóstico.
14 de noviembre, en el mundo, importante para quienes vivimos con diabetes.