Son piezas musicales que contienen mucho de la esencia de las fiestas de navidad: los villancicos tienen su origen hace muchos pero muchos años, y no pueden faltar en las celebraciones que conocemos como Posadas, que también son tradiciones muy especiales para todos nosotros, amén de ser un buen pretexto para convivir con los seres queridos, compañeros de trabajo o simplemente, con los vecinos.
Existen algunas posadas que se llevan a cabo a la usanza tradicional, es decir: se llega en grupo y se cantan los versos de las posadas, la famosa letanía que comienza con el clásico “eeeen el nombre del cielooooo…” y así, hasta que concluye con un “entren santos peregrinos, peregrinos, reciban este rincón…” y más todavía, que nos hace recordar la odisea de José el carpintero y su esposa María, para llegar a aquel pesebre donde nace Jesús, el hijo de Dios.
Sin embargo, las posadas se han convertido en pretextos sociales de convivencia y excesos, principalmente de bebidas alcohólicas que, como podemos ver, suelen ser causantes de muchas tragedias.
Aunque las autoridades de forma cínica minimizan estos conflictos, como sucede en el Distrito Federal, capital del país donde se instaló una “cárcel” llamada “El Torito” para los borrachos irresponsables, pero que ayer anunciaron con bombo y platillo que tendrán para el día 245 en la noche cena de navidad para aquellos irresponsables criminales en potencia, y les darán pavo, puré, sopa, postre y demás. Solo faltó que el gobierno capitalino anunciara que brincará con ellos, tratando de respetar sus derechos humanos.
Eso, estimado lector, es no tener vergüenza ni principios de equidad al gobernar.
Ahora resulta que quien infringe la ley tiene premio. Pasa con los prediales, porque hay condonación para quien no pagó a tiempo en todo el año: hoy les dan 100 por ciento de condonación en recargos, o sea, nos invitan a todos a pagar a destiempo.
Y a los borrachos irresponsables, les darán su cenita tanto en navidad como en año nuevo. ¡Qué bien, Mancera, qué bien!
Pero estábamos en las posadas; dejemos a esos populistas y chicharroneros políticos capitalinos, que no sirven de nada.
Las posadas son una buena tradición, y la Iglesia las celebra todos los días hasta el 24, cuando se hace la más importante que es cuando se recuerda el nacimiento de Jesús de Nazaret.
Y las canciones con chispa y alegría, esos villancicos, no pueden faltar: los peces en el río, la Marimorena, Noche de Paz y muchas canciones más que escuchamos en la radio, en negocios de toda índole y en casa, nos recuerdan el sentido de las fiestas decembrinas.
Vale bien la pena tener uno de esos discos para compartir durante la Noche Buena con los nuestros, y hacer más llevadero el festejo.
Escucharemos a la manera en que se recuerda a la “vieja” con el aguinaldo, o a los pastores que van a adorar al Niño Jesús… muchos temas que nos llevan a tener remembranzas de la infancia y otros tiempos vividos, siempre disfrutados, siempre añorados.
Recordar a nuestros seres queridos que ya no están y a los que, con la esperanza de volver a un México mejor han emigrado a otros lares a hacer su vida y construir su futuro.
Los que nos quedamos estamos a la espera que llegue sa tan anhelada Noche de Paz, que los pastores lleguen a adorar al Niño y que la Marimorena nos haga sentirnos contentos de estar en estas fechas en familia, con la unión que debe existir siempre en la familia.
Hay que disfrutar las últimas posadas, que ya viene la Noche Buena, tiempo de reflexión y de muchas cosas más.
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