Actitudes sospechosas

La ex diputada local Rosa María Alvarado Monroy me dejó un agradable sabor de boca la mañana del miércoles 8, cuando invitó a los periodistas de esta ciudad a un convivio relacionado con el Día del Periodista que fue el 4 de enero y que pasó desapercibido para casi todos, y con los festejos del Día de Reyes.
La política aprovechó en dicho evento en el que compartió el alimento, y de paso ofreció una rifa de útiles regalos que fueron muy apreciados por quienes los ganaron, para dar a conocer un ambicioso proyecto de alto beneficio social, actividad que le ha dejado según dijo, una gran satisfacción.
No dudo que su espíritu altruista, que se vio franco, le sirva para continuar en su carrera ascendente de política con ambiciones, y aunque dijo no ser terca en querer la dirigencia local del PRI, sin duda que figura entre quienes tienen probabilidades de dirigir ese partido que requiere en estos momentos de una cirugía mayor total, y de una reestructuración que tiene que ir desde la base misma de su militancia, hasta su dirigencia y sus organismos y organizaciones que lo componen.
Y es que en estos momentos el PRI luce muerto, inerme y congelado por una pasmosa y peligrosa inactividad política, que de no sacudirla, pudiera sumirlo hasta el fondo de la inercia política y dejarlo en manos de políticos y partidos aventureros que ya revolotean en torno a su cuerpo semi descompuesto.
Rosa María lo sabe y por ello es que está trabajando de manera altruista pero con el apoyo de organismos civiles y de su propio partido, aunque la decisión de dirigir al PRI no está en ella, sino en manos poderosas que se encuentran en ciudad Victoria.
Para bien de ese partido y nosotros, los que nos dedicamos al ensayo político, urge que ya se nomine a quien deberá dirigir los destinos del PRI hasta la próxima contienda electoral, que serán las elecciones federales para elegir a los diputados, y las locales para gobernador y alcaldías, evento en que el PRI y el PAN se jugarán el todo por el todo.
No en balde ya estuvo por estas tierras el hombre que más pinta para candidato por el PAN para el gobierno de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Baca, mientras que por el PRI la inercia es el común denominador en todos los municipios de la entidad.

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Pero desafortunadamente la mayoría de los políticos, sean del partido que sean, cuando juegan por un cargo de elección popular, hacen miles de promesas, que hasta las firman ante un notario público para, dicen, darles credibilidad social.
Lo malo es que cuando llegan al poder, como ha ocurrido con algunos alcaldes del PRI y como de seguro ocurrirá con el actual del PAN, se olvidan de sus promesas y solo actúan para saciar sus ansias de dinero y de poder, y en vez de trabajar para el beneficio de la sociedad en su conjunto, se dedican a pagar las facturas que quedaron pendientes desde sus campañas, y enriquecen a sus más cercanos colaboradores.
Para nadie es un secreto que alcaldes que llegan a la presidencia municipal, llegan con poco capital y salen extremadamente enriquecidos de manera notoriamente explicable. Pero nadie hace nada porque ninguno ha dado a conocer de manera pública el patrimonio con el que inician, y con el que terminan sus gestiones.
Sería muy bueno que el actual alcalde del PAN, Carlos Cantúrosas diera a conocer sus bienes y su capital económico públicamente, para que los ciudadanos sepamos con cuanto más dinero terminará su gestión, y así las autoridades fiscales y de procuración de justicia puedan darnos una explicación razonable.
Pero lo dudo, porque ningún gobernante, sea del PRI o del PAN, nos dirá cuánto dinero tiene en sus cuentas bancarias, porque simplemente su única razón de estar en el poder, es para saquear las arcas municipales y el dinero del pueblo. Y eso no lo digo solo yo porque ya es del dominio público.

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El rumor que surgió en los últimos días de que en la ciudad habían fallecido algunas personas víctimas de la influenza tipo A H1N1, puso a temblar a las autoridades municipales y de salud, tanto, que se menciona que el jefe de la jurisdicción sanitaria Jaime Gutiérrez, ordenó a los directores de clínicas y de hospitales en la ciudad, de no dar información a los medios de comunicación.
Dicha actitud poco razonable y de poca congruencia, solo hizo que el rumor se extendiera con tal magnitud, que fue necesario que el alcalde Cantúrosas se viera obligado a dar una explicación de los hechos.
¿Pero cuando un alcalde debe abrogarse el derecho que tiene la Secretaría de Salud de ofrecer una explicación relacionada con la Salud?
¿Por qué Jaime Gutiérrez se negó en un principio a dar la explicación, y tuvo que someterse a la voluntad del alcalde para dar una explicación, cuando depende del gobierno estatal a través de la Secretaría de Salud?
No cabe duda que tales actitudes aumentaron las sospechas de que se estaba ocultando información, lo que generó en algunos hospitales acciones de temor ante una posible infección, por lo que se generaron filas en algunos lugares para aplicarse la vacuna anti Flu.
Creo que si hubo fallecimientos por esta causa, es obligación de las autoridades de salud, no de las municipales, dar a conocer de manera responsable los datos, y con ello crear entre la población una actitud preventiva.
Sin embargo, con lo que hicieron tanto el alcalde como el jefe de salud, fue provocar más psicosis y dudas sobre si hubo o no fallecimientos a consecuencia de la Influenza, porque si están ocultando información, su actitud sería poco más que irresponsable.
Datos de la Secretaría de Salud de Tamaulipas indican que en el estado ya fallecieron 12 personas, y que un número indeterminado de personas se encuentra enferma, lo que levanta aún más las sospechas de que alguno de esas muertes ocurrió en la ciudad.
En Texas, por ejemplo, las autoridades anunciaron ayer que debido a las bajas temperaturas, el virus de la Influenza ha provocado ya 35 muertes, y esa información, según se mencionó, es para que la población de Texas se prevenga para evitar un posible contagio.
Pero en esta ciudad pese a los tumores y pese a la negativa del alcalde Cantúrosas y del jefe de salud, en algunos hospitales se ordenó a personal de intendencia ‘limpiar’ y lavar con cloro y desinfectantes, pasamanos, barandales y pisos, así como utilizar de manera obligada, cubre bocas y guantes. ¿Por qué será?

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Hasta mañana
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