Apenas asomó la cabeza de vaca que tiene y que le llueven los cocolazos.
De él ya todos se habían olvidado, pero su ambición, que es tan desproporcionada, lo obligó a que citara a conferencia de prensa en Ciudad Victoria, dónde se aproximó al ridículo.
De bocón, sigue igual, y hasta provocó bostezos entre los reporteros, y como Senador, que es, se desgastó solo en críticas y en promesas como para aprovechar los días de asueto en los que escasea la información.
Ahora, al brincar el nuevo año, se puede apreciar su fotografía con los cuernos en grande en diversos espectaculares que distribuyó en conocidas avenidas de la capital de Tamaulipas que es acompañada por la siguiente leyenda: “Cabeza de Vaca. Yo vote en contra de más impuestos para ti y tu familia”.
Pero con ello le regalo suficiente material a sus detractores dentro del mismo PAN para le tupieran parejo, sin piedad, casi de manera sanguinaria.
Y es que los panistas no le perdonan que haya apadrinado a un desconocido de nombre Alvaro Barrientos Barrón para que arribara al Congreso de Tamaulipas como diputado plurinominal del PAN, sin que fuera miembro activo.
En razón de que no se sabe que sea su pariente, tampoco su amigo, por lo que todos desconocen como fue que lo tomo de la mano para que se convirtiera en legislador.
Ellos mismos, los panistas desconsolados, dicen que ese representante popular ha gastado gran parte de su tiempo en preguntar dónde se ubican las colonias populares de las ciudades de varios municipios tamaulipecos y que en materia de política, es un neófito.
Será el sereno, pero tanto rencor acumulado los motivó -a los panistas resentidos- a narrar también el último tropiezo que sufrió el Senador Francisco Javier Cabeza de Vaca, en especial lo que sucedió en Tampico.
Resulta que a principios de diciembre del 2012 el Senador giro instrucciones para que le prepararan el escenario dónde rendiría su primer informe de labores y seleccionó el famoso Metropolitano, que según él va acorde con su categoría y dónde reiteraría que la gubernatura de Tamaulipas sería suya en el 2016.
Y nada perdido el legislador designó a Tampico, porque es allí dónde se concentra el mayor número de miembros activos del PAN -800- seguido por Nuevo Laredo, Matamoros y Ciudad Victoria.
Sin embargo, en Ciudad Victoria, los organizadores no convencieron a los panistas ni para llenar dos camiones y, cómo lo iban a hacer, si el viaje a Tampico era de ida y vuelta, sin un billetillo de por medio y sin alimentos, lo que habla de que entre las virtudes del Senador no figura la de ser espléndido. Por ello dijeron que de grapa, nones.
Es más, tan pobre fue la convocatoria que se estima que El Cabezón no hubiera llenado ni las dos primeras filas del Metro para su informe, lo que lo irritó y lo hizo lanzar sapos y viborillas por su boquita.
Los panistas venden caro su amor y no perdonan.
Están dolidos, inconformes y contribuyen a que rápido la popularidad de que algún día gozo el ex alcalde fronterizo, se desinfle como globo.
A un costo muy alto está pagando sus impulsos y, sobre todo, por empeñarse en ser tan ahorrativo y, además, fanfarrón.
Por eso el evento se pospuso para este mes y él sigue desconcertado.
Porque demostró que ya no convence y que de vaca, se le redujo.
A un indefenso becerrito.
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