De Texas a Tamaulipas

Por razones personales, a pesar de que se había graduado con honores en una preparatoria texana, Even Tanguma tuvo que regresar a Tamaulipas y llegó con su abuela a quien no veía desde que se había ido, sin embargo, le reconoció en cuanto lo vio parado ante su puerta; una vez instalado en Ciudad Victoria se enfrentó al dilema de qué estudiar.
Preguntó en el Instituto Tecnológico local porque siempre estuvo interesado en la mecánica pues sus padres, que toda su vida hicieron labores pesadas bajo el sol, le insistían en que se inscribiera en una carrera donde trabajara con aire acondicionado pero que le pagaran buen sueldo.
Investigó acerca de las condiciones de trabajo de los ingenieros mecánicos y tuvo que descartar esa carrera porque, aparte de que en esta región se enfrentan a un futuro incierto (como en muchas profesiones), decidió ir a preguntar al Centro de Lenguas y Lingüística Aplicada acerca de los cursos de español pues luego de casi 15 años en Estados Unidos, tenía serias dificultades con la lengua materna.
En el CELLAP de la UAT le convencieron de que estudiara la Licenciatura en Lingüística Aplicada pues le explicaron que podría tener un porvenir como profesor de inglés o de español, como traductor o intérprete, además, su abuela lo animó con el argumento de que estudiando esa disciplina se aseguraba de no olvidar el inglés.
“Yo quiero buscar un trabajo aquí de traductor, de maestro no, hasta ahorita no me animo a ser maestro porque estando en el salón veo que tantas preguntas que les hacen, tantas dudas que tiene uno y ahorita yo se que no soy capaz de poder ayudar, o sea si les ayudo a mis amigos pero no, es una palabra que otra, que les lea esto o como se dice esto, pero una palabra educada a nivel universitario no, no”.
Recuerda que tuvo qué esforzrse mucho para aprender inglés cuando tenía cuatro años, luego, al regresar a México, creyendo que hablaba bien español porque lo practicaba con su mamá, se dio cuenta que la lengua materna no la domina lo suficiente para disfrutar los estudios de licenciatura, sin embargo, insiste porque sus familiares y amigos le animan valorando su amplio dominio del inglés aprendido durante casi tres lustros.
“Eso es de lo que yo estuve platicando con mi abuelita, la mamá de mi mamá, me pasó lo mismo dos veces cuando estaba chiquito y cuando estoy grande, de chiquito me aventaron a un lugar (en Texas) donde no sabia nada del idioma y podemos decir que me hicieron lo mismo otra vez que un día lo que yo suponía que sabía español porque eso lo había aprendido con mi mamá pero no es suficiente para convivir y mucho menos a un nivel universitario”.
Los menores mexicanos emigrantes no son un bloque homogéneo: la condición de género, la edad, el lugar de origen, etnia, conformación y organización familiar, estado civil, entre otros aspectos, señalan la heterogeneidad de esta población, que en cada una de las fases del proceso migratorio se expone a una gran diversidad de condiciones de vulnerabilidad.
Se requiere generar una política que forme especialistas que atiendan este problema y fortalecer las capacidades de profesionales de la salud y educación que trabajan directamente con la población infantil y adolescente vinculada con la migración, a través de asesoría y capacitación, por ejemplo, a profesores de educación básica (preescolar, primaria y secundaria) en zonas rurales de estados expulsores del país, que les permita comprender y dar respuesta, desde su respectivo ámbito de acción, a los retos a los que se enfrentan estos menores y fortalecerlos.
En materia de educación, se requiere generar políticas públicas que permitan la plena escolarización y desarrollo educativo de los niños de retorno que sólo hablan inglés, de manera que los programas de la Secretaría de Educación Pública puedan dar respuesta a las nuevas caras del problema.
Por otra parte, entrevistada recientemente, la maestra Diana Irma Medina Salazar, reconoció que a nivel nacional hay una tendencia a fomentar la interculturalidad que se refleja en la existencia de instituciones definidas como planteles interculturales, además, varias universidades mexicanas ofrecen el programa denominado Licenciatura en Educación Intercultural.
“Bueno, principalmente que este enfoque de la educación intercultural (en Tamaulipas) inició con aquellas escuelas que participaron en el programa escuelas de calidad, donde en ese programa precisamente se pretendía que, entre otras cosas, se brindara una educación de calidad, abarcando una educación integral y para poder abarcar una educación integral hay que atender la diferencia y la diversidad existente en nuestras escuelas”.
La educadora posgraduada en la Universidad Pedagógica Nacional, afirmó que la educación intercultural tuvo un fuerte impulso a partir del sexenio presidencial de Vicente Fox Quesada cuando la Secretaría de Educación Pública fomentó el programa que luego se llamó escuelas de calidad; en ese contexto, Tamaulipas se incorporó al movimiento de la interculturalidad educativa, sin embargo, la coordinación estatal de Educación intercultural que estaba a su cargo, fue eliminada del organigrama por el actual Secretario de Educación de Tamaulipas, doctor Diódoro Guerra Rodríguez.
“Yo era el enlace con la coordinación general de educación intercultural bilingüe, que dentro de las funciones estaba precisamente eso, unir a todas las instituciones gubernamentales y no gubernamentales en este proyecto muy amplio y ambicioso para realizar actividades, elaborar proyectos de enlace entre todas estas instituciones promover este enfoque en toda la población, no nada más solo en el sector educativo.”
Expresó que “resucitar” la coordinación estatal de educación intercultural en Tamaulipas permitiría no sólo atender los problemas de integración de alumnos indígenas y estudiantes repatriados sino que permitiría fomentar valores tan necesarios en esta época de crisis ética cuando la violencia ha afectado a nuestras comuniades urbanas y rurales pues, este enfoque (intercultural) también serviría para mejorar la salud del llamado tejido social.
“Principalmente un conjunto de valores universales que no nada más en el sector educativo se practiquen sino que en toda la sociedad, por que la interculturalidad es un derecho al que todo ciudadano de aquí, nuestro país, México, debemos atender principalmente para evitar la discriminación, los estereotipos, para que haya mas justicia social y una aceptación, esto se puede dar en un dialogo de respeto y en un clima de paz”.
La maestra DIMS considera que en Tamaulipas estamos rezagados en materia de atención a la interculturalidad, sin embargo, enfatiza que se cuenta a nivel nacional y regional con recursos humanos interesados en el tema, que un buen número de docentes tamaulipecos se capacitaron a través del programa de escuelas de calidad y que especialiistas mexicanos ya han hecho investigación y han participado en cursos y congresos en diversas entidades.
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