Reynosa, Tamaulipas.-Mientras que el episodio de agresión física que enfrentaron los reporteros Julio Guzmán Loya “El Universal” y Julio Vargas Hernández “RCG Multicable” ha encendido hogueras en las redes sociales, en donde se ha elaborado un juicio sumario en contra de los agresores a quienes presuntamente se les relaciona con el Partido Acción Nacional (PAN) el silencio es otra de las respuestas ante el clamor de condena.
Mientras que en las redes sociales replican los comentarios de reproche y críticas por las agresiones en contra de los comunicadores, no ha pasado de alusiones y sin concretar denuncia alguna ni tampoco comentarios de los reporteros, quienes no han decidido si denunciaran o no los hechos ante las autoridades judiciales.
Los hechos en los cuales fueron agredidos físicamente ambos reporteros, ha sido ampliamente “cubiertos” por muchos medios y la condena en redes sociales ha sido “trend-topic”, empero, llama la atención que no ocurrió así con el episodio violento vivido por las reporteras Norma Sánchez Rueda y Rosalía Quinta Uresti, en donde prevaleció el silencio y salvo algunos reporteros y en su mayoría personas ajenos al periodismo se pronunciaron en contra de aquella previa agresión a periodistas.
De hecho la Union de Periodistas Democráticos (UPD) emplazó a los comunicadores a formular una querella penal en contra de los presentes responsables y evitar alimentar con más comentarios de condena en las redes sociales.
“A ver si aprendemos y ponemos conciencia de gremio. No hay otra manera de defendernos, ni la autoridad, ni los vecinos gringos, ni nadie vendrá a defender lo que nosotros no luchemos por hacerlo respetar: Nuestro Trabajo. Y por cierto espero que ya desahoguen su frustración por este medio y mañana levantemos la denuncia ante la autoridad competente… saludos raza”, así aludió la UPD la amplia reacción airada que solo en redes sociales ha generado el hecho.


