Reynosa, Tamaulipas.-La Cámara Nacional de Comercio de Reynosa, preocupada por los efectos negativos de la tecnología en el hábito de niños, adolescentes y jóvenes, propone la realización de eventos encaminados a rescatar los juegos tradicionales mexicanos.
Adán Cisneros de la Rosa, dirigente de esa cámara empresarial, dijo, que en la actualidad, el fácil acceso a las computadoras personales y demás aparatos de entretenimiento, como Ipods, consolas de videojuegos, Smartphone y juegos en línea, han provocado que cada vez los jóvenes tengan menos tiempo para el estudio y el ejercicio físico.
Comento que hay casos en que el videojuego o las charlas con los amigos son tan absorbentes, que prácticamente no duermen durante la noche y en la mañana su rendimiento escolar es deficiente.
Además, de acuerdo con datos de la Secretaría de Salud, el sedentarismo causado por la falta de ejercicio y el mantener una sola posición durante muchas horas al día, incrementa la cantidad de paseantes jóvenes con enfermedades que antes eran exclusivas de la etapa adulta, como la diabetes, el colesterol alto, la hipertensión arterial y la obesidad.
Son problemas que estaban ausentes en la niñez y la juventud de hace más de veinte años.
Recordó que hasta la década de los ochenta, antes de popularizarse los videojuegos, el estudiante promedio llegaba a su casa luego de acudir a la escuela (si estaba en el turno matutino), hacía la tarea y tenía la tarde libre para ir a jugar con sus amigos a un solar baldío.
Señaló que los varones jugaban futbol y las jovencitas, cachibol, en las calles de terracería, se juntaban para jugar a las canicas, al trompo, al balero, al burro castigado, al voto salvación, al changay, al yo-yo, a declaro la guerra, a saltar la cuerda, a la matatena, etc.
Además que en temporada de viento, compraban papalotes o huilas, por lo que la Cámara de Comercio de Reynosa, propone el rescate de ese tipo de juegos, como una alternativa a los efectos nocivos de los videojuegos.
Es por ello que convoca a que los padres de familia participen en los diversos juegos tradicionales mexicanos que se practicaban en décadas pasadas y que los niños y jóvenes conozcan los tipos de juegos que practicaban sus padres y cómo estas actividades permitían que las personas vivieran más sanas.