Nuevo Laredo, Tamaulipas.-La contaminación de arroyos y canales que cruzan por el área urbana de la ciudad, es controlada a través de los programas municipales destinado a ello, mientras que la contaminación que significan los predios baldíos, también se combate mediante acciones emprendidas por el ayuntamiento, mencionó Gustavo Pantoja, integrante del programa Frontera 20-20, cuya función esel estudio del impacto ambiental en esta ciudad.
De la calidad del aire, el que es constantemente contaminado por las emisiones de los vehículos automotores y algunas empresas, dijo que pese a ello, el nivel de calidad del aire que se respira en la ciudad ‘es satisfactorio’, ya que de los 100 puntos Imeca como punto de medición, Nuevo Laredo se ubica en los 60.
“Esta es una calidad satisfactoria en la calidad del aire, y en cuanto al agua del río Bravo, el último estudio que se realizó, fue que los niveles de contaminación son aceptables al estar en condiciones satisfactorias”, mencionó.
Sin embargo, reconoció que existen algunas áreas de contaminación moderada en la cuenca del río Bravo, la que dependerá de las descargas que vayan de manera directa hacia el afluente, ya que existen cerca de 18 descargas sanitarias que se encuentran conectadas al colector pluvial, y que fluyen hacia el río Bravo.
“Esto hace que salgan parámetros altos de contaminación, pero no es para tener medidas extraordinarias o de contingencia en las plantas potabilizadoras de agua que distribuyen el líquido a la población”, comentó.
Mencionó que se descargan al río 210 litros de agua contaminada por segundo, debido a problemas que existen en el colector de las Alazanas, los que están siendo reparados por la Comapa, ya que el 80 por ciento del total del líquido, es transportado por dicho colector en reparación.
Una vez que se termine la reparación, la contaminación del río disminuirá, ya que de acuerdo a Pantoja, la ciudad cuenta con la infraestructura suficiente como para dar solución a este tipo de problemas.


