Y pues ni modo, resultó contraproducente, pero para ambos.
Para mí, por haberle concedido el derecho a réplica como le asiste a todo ciudadano, por eso me llovió en mi milpa.
Y cómo no, si aquí en Ciudad Victoria en la calle me detienen los cuates, cruzan la mirada entre ellos en los restaurantes como para avisar que allí está presente el ingenuo y mi cuenta está invadida de correos con notas periodísticas y fotografías, que lo describen todo.
Pero él se apropió voluntaria o involuntariamente de la peor parte, porque abundan los comentarios en su contra de testigos que se han sentado a un lado de su mesa en un restaurante de Matamoros y quienes no hablan nada bien de su comportamiento.
Dicen, ellos, que él golpea la mesa para exigir al mesero que se le atienda con rapidez y que usa palabras fuertes para reclamar el servicio, pero que además hace mofa de las críticas de los medios informativos que le regalan espacios a sus adversarios que lo atacan.
Y que en ese restaurante, que es uno de los más tradicionales de Matamoros, se reúne regularmente con sus camaradas, pero no falta un indiscreto que está pendiente de sus movimientos y quien hasta me paso la versión de que él vio con desdén una colaboración que se publicó que se tituló “Don Perfecto” y en la que la iniciativa privada de aquella frontera tamaulipeca lo ubica como “el verdugo” de los empresarios por colaborar con la clausura de negocios.
Y ese indiscreto va más allá, porque asegura que la nota fue reproducida en copias y se paso de mano en mano en ese restaurante, donde él fue el hazmerreír de los comensales y de los periodistas, porque siempre se le situó como “un intocable”.
Ahora, también le abonan que él es falso y ventajoso, porque la supuesta mala relación que dice que existe con la CANACO de Matamoros es una simulación, porque cotidianamente se le ve en ese lugar desayunando con agremiados de esa organización, como lo hacen los verdaderos camaradas.
Pero lo más grave y que le da valor a lo que comentan sus adversarios, son las notas y fotografías que me enviaron acerca de su comportamiento tan especial y que, según ellos, raya en el abuso, la prepotencia y en el cinismo
Por ejemplo una, en la que él aparece golpeando y sometiendo a un ebrio esposado afuera de un bar que supuestamente agredió a elementos de la Cruz Verde en un operativo que realizaron las autoridades municipales y de La Marina en la mencionada localidad fronteriza, el pasado 27 de Marzo.
Y otra, de varias más, dónde se dice que él solapó al inspector Liódoro Sánchez, quién fue puesto a disposición de la Contraloría en el 2010 por extorsionar a las empresas y por uso indebido de sus funciones.
Por eso, él no hubiera solicitado el derecho de réplica como sucedió, porque ahora hasta colocó otra vez en el ojo del huracán a un hermano, el quinto regidor del ayuntamiento, presidente de la Comisión Playa Bagdad, quién en su cuenta de Facebook aparece el mes pasado posando con un rifle Berret calibre 50 cuyo uso es restringido por el ejército vestido de cazador y al lado de dos menores de edad sobre un par de venados muertos.
Esa foto, que fue muy criticada, le dio la vuelta al mundo y por escasos puntos el regidor casi le arrebata un pedazo de fama a Lucero, cuando sonriente ella apareció posando con un precioso ejemplar muerto en un lugar de la mancha.
Con sobrada razón Don Humberto García González, Director de Protección Civil de Matamoros, la raza no habla bien de Usted.
Porque las pruebas están a la vista y hubiera sido mejor ajustarse a aquello que se dice de que “calladito se ve más bonito”.
Pues los puntos que intentó capitalizar con su derecho a réplica.
Se le revirtieron y ahora los transformó en un peligroso torbellino.
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