Trabajadores en su día, cargan sobre sus hombros el peso de la crisis y más

Ciudad Victoria, Tamaulipas.-En Tamaulipas la población económicamente activa es de un millón 499, mil m 740 trabajadores, de los cuales un millón 54 mil 36 son asalariados y 237 mil 663 trabajan por cuenta propia , de acuerdo a las cifras manejadas por la Subsecretaria de Empleo y Productividad laboral en el estado.

De este universo laboral apenas 569,560 tienen seguridad social a través del IMSS y poco más de 150 mil 395 -de acuerdo a las cifras del INEGI- ganan apenas un salario minimo:
“Las cifras son meros referentes son apenas un esbozo de la realidad, en estos momentos el panorama laboral no es nada favorable porque el desempleo que prevalece propicia que los compañeros trabajen en lo que encuentran muchas veces sin derechos ni salarios dignos”.

Reconoce el Dirigente de la CTM en el estado, Edmundo García Román quien menciona que el 2014 todavía no pinta bien para los trabajadores cuyo poder adquisitivo se fue de pique con la escalada de precios que está a la orden del día, sufren los estragos del llamado gasolinazo y las plazas de trabajo no tienen salarios suficientes para la sobrevivencia diaria.

“Los trabajadores cargan en su bolsillo las consecuencias de una crisis económica que ya tiene años, pero independientemente hoy se conmemora el Día del Trabajo y muchos desfilan recordando a los mártires de Chicago”.
Más allá de la carga histórica que para todos representan los mártires de Chicago, suceso que motiva la conmemoración de este día, en los que en algunos municipios incluido Victoria, trabajadores como los de la burocracia estatal van a tomar la calle bajo consignas de más seguridad laboral; externa la lideresa de los mismos Blanca Valles:

“Es un hecho que los trabajadores en general no la tenemos fácil, hay situaciones que pegan en el bolsillo y en el ánimo”.

Por eso y más la conmemoración del Día Internacional del Trabajo, es el marco en donde trabajadoras y trabajadores dan cuenta de un rosario de asignaturas pendientes referentes no solo del deterioro laboral, salarial, sino de la calidad de vida.

“Ahorita los trabajadores estamos viviendo de milagro, no solo por los sueldos de hambre que se tienen, sino por la carestía de la vida, de la educación de los servicios públicos, para acabarla de amolar estamos solos y sin que nadie represente realmente nuestras peticiones de mejoras laborales, los líderes se la pasan rezando para su santo, mientras a nosotros nos está aplastando el tren; por eso cuando en este día que es el Día del trabajo, uno viene a fuerza pues en los sindicatos nos descuentan o nos regañan”.

Don Fidencio Martínez López, a sus 53 años de edad, trabajador de la construcción, afirma que los obreros ya no encuentran ni a qué santo encomendarse pues lo que ganan ya no les alcanza ni para lo indispensable:

“Cuando hay trabajo ganamos entre mil y mil 500 pesos a la semana, pero cuando no, solo nos tronamos los dedos, pues ni para los frijoles nos completa, por eso en conmemoraciones como el Día del Trabajo, uno se pone a pensar en lo necesario que es que se retome la lucha, pues si en aquellos años se lograron jornadas laborales justas, porque no unirnos ahora, para que cuando menos se reconozca lo mal que estamos”.

No es el único que piensa de esta manera, Justino Cruz Torres de la Colonia Lázaro Cárdenas de esta capital; para quien le ha dado igual la cancelación del tradicional desfile ya que no hay nada que festejar, pero si mucho que lamentar; ya que en estos tiempos se tiene que agradecer que se cuente con empleo, aunque los sueldos sean de hambre y las prestaciones inexistentes.

Como obrero de la construcción hoy no fue día festivo, ni se lo pagaran doble ni mucho menos el patrón le dará una compensación:

“Para uno es un día como todos, de pura necesidad, pero como el hambre es mucha y los hijos no saben de dónde sale para comer y vestir, hay que jalarle por 150 pesos diarios, es poco pero al menos para las tortilla y los frijoles alcanza”.

ANTECEDENTES DEL DIA DEL TRABAJO

De acuerdo a información consultada, el 1° de mayo de 1886 la huelga por la jornada de ocho horas estalló de costa a costa en los Estados Unidos. Más de cinco mil fábricas fueron paralizadas y 340.000 obreros salieron a calles y plazas a manifestar su exigencia. En Chicago los sucesos tomaron rápidamente un sesgo violento, que culminó en la masacre de la plaza Haymarket (4 de mayo) y en el posterior juicio amañado contra los dirigentes anarquistas y socialistas de esa ciudad, cuatro de los cuales fueron ahorcados un año y medio después.

Cuando los mártires de Chicago subían al cadalso, concluía la fase más dramática de la presión de las masas asalariadas (en Europa y América) por limitar la jornada de trabajo. Fue una lucha que duró décadas y cuya historia ha sido olvidada, ocultada o limpiada de todo contenido social, hasta el punto de transformar en algunos países el 1.° de mayo en mero “festivo” o en un día libre más.

Pero sólo teniendo presente lo que ocurrió, adquiere total significación la fecha designada desde entonces como “Día Internacional de los Trabajadores”.