Doña Lety y sus ideotas

Al calor de lo que viene todo se vale, por eso en Matamoros ella no se detiene, analiza, calcula y cierra los ojillos como para soñar despierta sobre el futuro inmediato del PAN en Tamaulipas, un estado que a su juicio se vería más hermoso vestido de azul.
Dicen que se le nota irresistible y muy segura, pero que las deferencias que hacen las autoridades estatales de todos los niveles la tienen confundida, pero aun así ella les saca jugo, las aprovecha y es por eso que nada la frena.
Y es que allá en Matamoros se hace lo que ella dispone, por eso es la primera autoridad, pero se están registrando brotes de inconformidad por algunas decisiones que toma a la ligera y con las cuales afecta a quienes aún se sienten priístas en aquella frontera tamaulipeca.
A ellos no los puede callar, por eso hasta le faltan al respeto, porque ya no están dispuestos a jugar el papel de simples espectadores de aquel pequeño mundo azul que ella teje rápido como abeja en su panal y que les presenta a la perfección.
Hasta aquí llego el cotilleo y se difunde profusamente en el edificio del CDE con sede en Ciudad Victoria, donde entre algunos priístas salen chispas y exigen que se frene a la alcaldesa, Leticia Salazar Vázquez,
a quién ya identifican como “la consentida” de la Secretaria General de Gobierno, lo que ha provocado celos entre los demás alcaldes de Tamaulipas.
Y acusan a la munícipe panista fronteriza sin piedad y hablan de ella pestes, porque no pueden tolerar que meta mano en los sectores del PRI perfectamente organizados y los que a base de trabajo han logrado conformar toda una estructura que les permita seguir gobernando a Tamaulipas.
Me explico. Son abundantes los comentarios que aquí circulan acerca de la intención de Doña Lety de integrar un padrón en Matamoros de los vendedores ambulantes y personal de los mercados establecidos completamente azul, con miras a lo que viene el año próximo.
Esto levantó ámpula y, cómo no, si ya existe un padrón que fue elaborado por el PRI –en concreto por la CNOP- que tiene cautivos a esas miles de personas que aún les palpita fuerte el corazoncito cuando se pronuncian las siglas del PRI.

La intención de la alcaldesa de diseñar ese padrón es adherir a priístas al PAN, porque lo que viene es muy atractivo y que mejor que acercarle simpatizantes a quién será el candidato azul a la gubernatura de Tamaulipas.
Intenta, también con ello, que el PAN demuestre trabajo en Matamoros, donde queda claro con esto que Doña Lety duerme con el enemigo, porque el asesor que le aconsejó esa barbaridad va a provocar que se sepulte la escasa popularidad que ha logrado.
Mal haría el PRI si se deja despojar por la buena o por la mala de un trabajo que data de hace muchos años, producto de la ambición política de una alcaldesa que ya perdió piso.
Entre tanto, algunos ambulantes leales al PRI andan que no los calienta ni el sol, pero otros se están empezando a dejar seducir con las promesas futuristas que les hacen los allegados de la munícipe panista.
Allá el PRI si se deja comer el mandado por no defender lo que han conquistado a base de lucha y de trabajo sus sectores y organizaciones.
Por los ambulantes Doña Lety pretende empezar este juego y ya, luego, otra locura le brotara de su confundida cabecita.
Sobre aviso, no hay engaño.