Con la visita de César Camacho Quiroz a Tamaulipas, y específicamente a Ciudad Victoria, inicia el Partido Revolucionario Institucional su campaña nacional de credencialización, cuyo objetivo fundamental es captar miembros en todo el territorio que ocupa la República Mexicana. El líder nacional daría el banderazo inicial en suelo cuerudo, específicamente, en el Auditorio “Rodolfo Torre Cantú”.
El evento, encabezado por el dirigente nacional, el presidente del CDE Rafael González Benavides y el gobernador de Tamaulipas Egidio Torre Cantú, busca ser el punto de partida en una campaña que se llevará a cabo en todos los rincones del país, en busca de militantes activos, o al menos registrados, con la idea de consolidar las preferencias electorales para los comicios del año próximo.
El PRI sabe que tiene que trabajar a marchas forzadas, porque en algunas entidades no las trae todas consigo, y si esperan ganar las elecciones tienen que convencer a una ciudadanía que no ha encontrado satisfactores suficientes como para considerar la decisión del voto que, finalmente, es lo que hace validar las preferencias de los institutos políticos.
La parte interesante de esta campaña es que con antelación trabaja el PRI en la búsqueda de afianzar su presencia nacional. Se sabe, sin embargo, que existen puntos neurálgicos como sucedió en las elecciones federales pasadas, y que otros partidos lograron arrancar posiciones; el caso de Tamaulipas tiene mucho que ver con la decisión de iniciar –suponemos- la estrategia de credencialización en nuestra entidad, donde se ha establecido una estrategia de penetración que tiene mucho que ver con redes sociales y otras formas de llegar a la población sabedores que una gran mayoría de votos provienen precisamente de los usuarios de éstas que, cada vez se nota más, son usuarios de las redes de referencia.
No es privativo de los jóvenes, sector en el que se deben incrementar las medidas por la rebeldía manifiesta que se presenta por causa de un sistema político que para muchos no ha sido el adecuado: se sabe que quienes manejan la economía del país aseguran que estamos mucho mejor, pero en las calles se escuchan otras razones y quejas: más medidas de control contra menos empleo, una menor participación de un sector que pudiera ser la diferencia en la sociedad y otras cosas que realmente han hecho que se pierdan espacios… y muchos votos.
Camacho viene con un nuevo mensaje: el PRI es la fórmula que se necesita para que los cambios en México surjan efecto y podamos contar con una sociedad con mejores satisfactores, lo que la ciudadanía viene exigiendo desde hace meses.
Un Tamaulipas priísta aún es el que ha recibido el mansaje de Camacho, y al que hay que convencer para recuperar y consolidar, para tener los argumentos necesarios que permitan al tricolor seguir siendo la fuerza política más importante del estado del noreste mexicano.
Y en ese tenor, Rafael González Benavides sabe que tiene una misión harto difícil, una misión que no debe tener momentos de distracción, y que debe incrementar acciones, gestiones y decisiones que repercutan en lo que la gente busca y quiere de la clase gobernante, representada aquí en Tamaulipas, en su gran mayoría, por simpatizantes del tricolor.
El dirigente priísta entiende lo complicado de su tarea pero confía en el grupo de militantes que conforman su grupo de colaboradores más cercanos: sabe González Benavides que la tarea será ardua, pero ha tomado la responsabilidad con la madurez con que sabe enfrentar sus responsabilidades.
Lo que espera el tricolor de esta estrategia nacional, seguramente, es que en el próximo 2015 haya más votantes para sus candidatos, y que éstos sepan cumplir con las promesas de campaña que son fundamentales para renovar alcaldías, diputaciones, senadurías, gubernaturas y la misma presidencia de la República, aunque aún falta tiempo para ello.
Para el PRI, ha comenzado el tiempo de consolidar, de actuar, de presentar resultados a su gente.