Cd. Victoria, Tamaulipas.-Con el aval de haber vivido una sala de urgencias en donde dos minutos se asemejan a dos horas, donde el día y la noche son lo mismo, en donde los familiares de los pacientes siempre tienen prisa por saber; Joel Martínez Terán afirma que estos espacios hospitalarios son un reflejo del sentir colectivo ante la enfermedad y ante la propia muerte:
“Mi hijo de 18 años se accidento en la madrugada, gracias a Dios no fue tan grave y la atención fue la adecuada, pero en esos momentos el tiempo se ve de otra manera, la desesperación nos lleva a los gritos y todo nos parece mal, una vez que el peligro pasa todo vuelve a la normalidad”.
En este tenor el Director del Hospital General de esta capital, Jorge Salinas Treviño, reconoce que los espacios de urgencia a pesar del crecimiento que han tenido en los últimos años en donde de ocho camas pasaron a 16, donde en el caso del Hospital General se restauró todo el espacio:
“Pero con todo y esto hay saturación pero por las urgencias sentidas, no por las urgencias reales, hay que hacer una valoración del panorama, ya que en las urgencias sentidas si a una persona le duele una muela, para ella este dolor es una urgencia, aunque clínicamente no la sea, porque una urgencia es aquella que pone en peligro la vida o la integridad de un órgano”.
En este marco precisa que el 90 por ciento de los servicios hospitalarios que se dan en el servicio de urgencias son sentidas no reales, con todo y el área de selección se presenta esta situación porque la gente sabe que hay médicos disponibles las 24 horas, aquí se identifica el problema.
Marca que las urgencias reales son claramente identificables, y son apenas el 10% de la demanda del servicio que se tiene:
“A esto le agregamos que hay pacientes que no son derechohabientes y como quiera se les atiende, se dan hasta 140 consultas diarias, lo que nos habla de una saturación del servicio”.
Agrega que es necesario una toma de conciencia por parte de la población para no pasar del uso al abuso en el servicio de urgencias.
Al respecto cabe distinguir:
Qué es una urgencia y una emergencia
La atención urgente surge cuando se hace necesaria la asistencia inmediata, ya sea:
Por accidente.
Por la aparición súbita de un cuadro grave.
Por empeoramiento de una enfermedad crónica.
Para evitar sobrecargas en los servicios hospitalarios de urgencias, se pide por favor acudir a éstos servicios sólo en casos de emergencia o cuando sea necesaria atención sanitaria inmediata.
Urgencia
Una urgencia se presenta en aquellas situaciones en las que se precisa atención inmediata.
Emergencia
Una emergencia es una situación crítica de peligro evidente para la vida del paciente y que requiere una actuación inmediata. Normalmente estamos frente a una emergencia cuando:
La persona afectada está inconsciente.
Se sospecha que ha sufrido un infarto o tiene un paro cardiaco.
Hay una pérdida abundante de sangre.
Se sospecha que puede haber huesos rotos.
Se sospecha que puede haber heridas profundas, por ejemplo, de arma blanca.
Cuando se observan dificultades para respirar.
Cuando se observan quemaduras severas.
Cuando se observa una reacción alérgica severa.