Concluyen las clases

Esta semana concluyen las clases en prácticamente todas partes: las vacaciones de verano tan anheladas por los estudiantes han llegado y solo se esperan las evaluaciones finales, para poder ir a descansar, por lo general, con la satisfacción de haber cumplido, aunque haya algunos que tendrán que asumir su responsabilidad ante la falta de aplicación en el curso que concluye.
En el caso de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, este viernes es el último día para el período conocido como “cursos de verano” que permiten al alumnado adelantar su proceso de egreso, de por sí ya reducido, a menos años o meses.
Suponemos que habrá un buen resultado, aunque los cursos intensivos por lo general tienen algunos aspectos que deben analizarse a fondo para reestructurar las estrategias que permitan a los muchachos salir muy bien preparados en la materia que han llevado.
Y en primaria, secundaria, bachillerato, e inclusive educación preescolar, ya los chicos y chicas prácticamente están yendo a convivir, o como dicen algunos: “a perder el tiempo”, porque ya se llevaron a cabo las evaluaciones finales, ya los profesores no están en la clases en muchas ocasiones, y los muchachos acuden porque el calendario obliga a cumplir los 200 días de clase que nunca se cumplen por encargos sindicales, oficiales y demás. El caso es que ya están en puerta los días en que se podrán levantar a la hora que deseen, claro, consensado con sus padres.
Muchos están haciendo planes para viajar con sus familias y seguramente las carreteras nos permitirán hacerlo con las medidas de seguridad que tanto hemos demandado a las autoridades, para que podamos ir y venir con la certeza de que no habrá sorpresas desagradables.
Es el tiempo de descansar, de tener el premio al esfuerzo en la mayoría de los casos.
¿Las recomendaciones? Las conocemos. Son las de la seguridad e casa, en el vehículo, en las pertenencias, la salud y más, lo que nos permitirá tener un período vacacional tranquilo y seguro.
Queremos que todo mundo regrese a casa sin sorpresas extraordinarias que no sean los días maravillosos de descanso con los suyos. Eso queremos, sinceramente.
Y es tiempo también de comenzar a proyectar lo que haremos en el año escolar que iniciará en breve: academia, docencia, investigación, publicaciones y más son motivo de tema y próxima preocupación para todos los que tenemos que ver con este ámbito académico, y para quien no está vinculado en forma profesional, también el hecho de saber cuando iniciar el ciclo siguiente, donde y de qué forma. Todo ello vendrá después de los días de asueto. Hoy, a descansar.
Resulta interesante ver los destinos que nos ofrece Tamaulipas y México, los del extranjero cuando se tienen recursos para ello, así como las opciones para aprovechar este tiempo en asuntos que puedan tener buenos dividendos, o lo que es lo mismo: “descansar haciendo adobes”, como decían los abuelos.
Mucho qué hacer, qué corregir: evaluaciones a tiempo que nos permitan suponer una mejor oferta académica y que debe ser la premisa de todos.
Claro, siempre y cuando existan los apoyos necesarios que se requieren para lograr caminar en firme, porque de otra forma, se está bordando en el aire y eso no produce dividendos ni a la escuela, al alumno, al sistema o al profesor. Es demagogia pura, pues.
El caso es que hay que tener disposición de descansar y copiar a nuestros queridos profesores de la USC, quienes en estos tiempos, apagan móvil, dejan descansar cuentas de Facebook y correo electrónico y más, y ocupan su mente en la total distracción, tan necesaria para el alma y el ser.
A proyectar, porque desde el viernes, habrá que disfrutar, previa final de la Copa del Mundo, pues.