Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Decenas de habitantes de la colonia ‘Vamos Tamaulipas’ irrumpieron en la presidencia municipal en busca de una solución a un conflicto que dijeron, es creado por el ejidatario Alfonso Meza, ex dirigente del Comité Municipal Campesino, y ex regidor, a quien acusan de querer quitarles sus terrenos para revenderlos.
El grupo llegó a la plaza cívica de la presidencia municipal en busca del alcalde Carlos Cantúrosas para solicitarle el apoyo y asesoría, pero el edil no llegó a la ceremonia ni se presentó en sus oficinas.
En su lugar envió al director de gobierno, Roberto García Capistrán, quien mencionó que la colonia se encuentra en proceso de regularización de los terrenos, pero fue interrumpido por Carmelo Castellanos, quien le dijo que los colonos han sido molestados y hasta amenazados para que vendan sus predios.
Dijo Castellanos que el conflicto deriva de quien dice ser el propietario de los predios, de nombre Alfonso Meza, al querer revender los terrenos que ocupan, pese a que ya cuentan con documentos de compra venta que avalan la legal posesión, desde hace 20 años, y que a pesar de ello, algunos fueron citados a un juzgado conciliatorio para llegar a un acuerdo.
Se calientan los ánimos
Fue entonces cuando los ánimos subieron de tono, cuando ya dentro del recinto municipal, el funcionario intentó callar a unas mujeres que le reclamaban su falta de tacto y de experiencia para tratar este tipo de asuntos.
Ante la falta de argumentos del director de gobierno, salió en su defensa el director jurídico, Juan Ángel Martínez Salazar, quien dijo a los inconformes que no hicieran caso de las amenazas que les hicieran, pero sus argumentos tampoco convencieron a los colonos, quienes molestos, le exigían que necesitaban el respaldo del presidente municipal, quien en ningún momento se presentó para atenderlos personalmente.
Los colonos ya estaban alterados, y contagiaron a los funcionarios, quienes alzaron la voz, pero el profesor Genaro Álvarez, que los acompañaba, con un tono de voz más alto, calló a los dos funcionarios, quien les reclamó que el día de las amenazas llegaron 12 patrullas, cuyos tripulantes nada hicieron en favor de los colonos.
“Ustedes están minimizando el problema y no hacen nada para evitar que los colonos sean amenazados”, les dijo, mientras un grupo de mujeres gritó en coro: “!Queremos al presidente¡”, “!…no somos uno ni somos cien, somos muchos cuéntanos bien…!”.
Ello molestó a los dos funcionarios, pero más a Álvarez, quien le exigió una inmediata solución para evitar la zozobra y las amenazas en esa colonia.
El director jurídico le dijo que no puede adelantar algo que aún no ocurre, además de decirles que eso es asunto del ministerio público, y de la policía, no del ayuntamiento, y eso fue lo que enardeció a la muchedumbre y se rompió el diálogo.
Lupita Núñez, una de las afectadas dijo que los funcionarios estaban tomando su problema como algo político, “pero no es político…que se dejen de ching…, porque esto lo tienen que arreglar.
“Queremos los predios, porque es allí en donde está el abuso, Y ahora salen con que van a mandar máquinas para tirarnos las casas, y eso es lo único que tenemos. ¿Ustedes creen que eso es justo?”, cuestionó una de las inconformes al director de gobierno, quien insistió que el alcalde no estaba.
Pero Lupita y otras mujeres replicaron: “¿Este es el nuevo cambio que prometió este señor…ya nos veremos en las elecciones”, dijo mientras el resto del grupo aplaudió de manera estrepitosa, el alusión al alcalde que nunca se presentó ante ellos para ofrecerles alguna alternativa de solución a sus problemas.
De nueva cuenta el director de gobierno les dijo que existe un estado de derecho que se tiene que respetar, y les pidió integrar un expediente con los datos de cada colono, para que un representante legal revise cada uno.
El director de gobierno, ante la imposibilidad de dar una explicación convincente, no supo darle a los inconformes una explicación o una esperanza de que su problema, por lo que el grupo salió del inmueble y se reunió en la plaza cívica, en donde se reunieron y acordaron tomar otras medidas, como regresar a la presidencia municipal con más gente.