Nuevo Laredo, Tamaulipas.-En solo dos años, Giselle Melisa Zazueta Quilantán, de escasos 10 años de edad, logró lo que ninguna niña de su edad, incluso mayores, había logrado en Tamaulipas; ser la campeona nacional y la mejor bailarina de ballet en el país, luego de triunfar en el XI Concurso Nacional de Ballet Infantil y Juvenil 2013, que se realizó en el Centro Nacional de las Artes, de la ciudad de México.
Su proeza la logró cuando tenía 9 años, y fue gracias al entusiasmo, empeño y dedicación que le dedicó al arte del ballet, como Giselle logró escalar el más alto escalón en esta difícil disciplina, que es el ballet artístico.
Pero el futuro de Giselle es incierto porque sus instructores fueron despedidos hace dos meses, y la Compañía de Danza de Nuevo Laredo fue desmantelada por falta de apoyo del gobierno municipal.
Aun así, esta joven promesa no pierde la fe: “El ballet lo inicié hace dos años, y me nació la idea de ser una gran bailarina como las que veía en la televisión”, explica con naturalidad.
La gran inspiración de Giselle tal vez sea María Kochetkova, una joven bailarina rusa que fue entrenada en la Escuela de Ballet Bolshoi, antes de ingresar con el Ballet Real, el Ballet Nacional Inglés y la Compañía San Francisco Ballet, con las que ganó muchísimos premios internacionales.
Esta bailarina rusa, que coincidentemente ganó premios como protagonista en la obra ‘Giselle’, la que fue estrenada en 1814, e interpretada por los bailarines Carlotta Grissi y Lucien Petipam en el teatro de la real Academia de París, es su ejemplo a seguir.
En la obra, Giselle es una bella e inocente campesina que antepone ante todo el deseo de poder bailar, pero su madre no la deja por temor a que pueda lastimarse debido a su frágil figura, pero muere al estar comprometida con un noble que la engaña.
Contrario a esta tragedia, Elisa, mamá de Giselle, pone todo su empeño para que su hija continúe por el sendero del triunfo, pero lamenta que en esta ciudad ninguna autoridad se fije en las habilidades de la pequeña.
Por el contrario, la Compañía de Danza de Nuevo Laredo, de donde surgió gracias al apoyo de su director artístico, Samuel Villagrán, fue clausurada por la actual administración municipal, y dejó a la deriva a la pequeña Giselle, pese a ser la campeona nacional en esta disciplina.
El inicio
La primera medalla que obtuvo fue en el 2010, en Monterrey, en gimnasia, y de allí se entregó por completo a esta disciplina y después al ballet, luego de vencer a más de 15 competidoras. Posteriormente compitió en rutina en una quinteta celebrada en ciudad Victoria, para ganar en Tampico, de donde surgió como individual por su elevado puntaje.
En Veracruz obtuvo el primer lugar en otra competencia, y de allí fue a Aguascalientes y el DF el año pasado, para después acudir a Nueva York este año, en donde estuvo entre los tres primeros lugares en ballet de exhibición en aquella ciudad estadounidense, pese a haber sido la más pequeña.
Allí compitió con rusos, japoneses, cubanos, y los mejores bailarines infantiles y juveniles del mundo, y estuvo a la par con ellos tomando clases gratuitas durante dos semanas, sin embargo, debido a la falta de apoyos, ahora Giselle tendrá que emigrar a otra ciudad, si es que desea seguir por el sendero del triunfo.
“Mis maestros se fueron, uno de ellos era el primer bailarín de Venezuela, y fue contratado por el ex alcalde Benjamín Galván Gómez para promover la danza y el ballet; el otro maestro regresó a la escuela Nacional de Bellas Artes”, menciona.
Era la más pequeña en la desaparecida Compañía de Danza de Nuevo Laredo, ya que la edad de ingreso era de 15 años en adelante, pero su empeño y una exhibición que ofreció, lograron que ingresara.
“Cuando me vieron, le dijeron a mis papás que yo tenía el potencial y un gran futuro por delante, y me aceptaron durante dos años, en los que gané tres premios, explica, con los que llegó de manera muy rápida al concurso nacional, el que ganó el año pasado, y fue la puerta para su exhibición en Nueva York, este año.
Pero Giselle no solo dedica de 4 a 6 horas diarias a la gimnasia y al ballet; cursará el sexto año en el Colegio Montessori, en donde sus maestros le apoyan en sus aspiraciones, y tiene en mente más competencias, por lo que se está preparando para volver a ganar el concurso nacional el próximo año.
Cazadores de talentos
A Giselle la vieron en Nueva York los cazadores de talentos, ante quienes ofreció dos exhibiciones, algo que nadie ha logrado, y a partir de ello fue seleccionada entre las mejores 7 bailarinas, por lo que su nombre se publicó a nivel nacional, y existe la posibilidad de integrase a una compañía extranjera de ballet.
Solo espera ser llamada para demostrar sus habilidades, a pesar de ser la más pequeña de este grupo de ‘expertas’ bailarinas o jóvenes talentos, y ser enviada a la Compañía de Danza de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
“Quiero ingresar a las compañías de Cuba o de Moscú, y estoy feliz porque tengo unos padres que a pesar de sus trabajos sacrifican todo por mí…, todo lo hacen por mí”, reflexiona.