Una ley para todos, sin distingos

No resulta grato cumplir con los deberes cívicos y ver que cientos –miles, millones- no lo hacen. Alguien tiene que mantener al país y al estado, inclusive a los municipios, y no nos parece justo que la canasta se cargue únicamente por unos cuantos, y quienes no quieren cumplir con sus deberes gozan de una total impunidad, y pasean cínicamente por las calles del país, sin problema alguno.
Un claro ejemplo lo vemos en el aspecto vial, cuando miles en la capital únicamente circulan con toda la irregularidad posible, sin que haya un elemento que tenga la capacidad o las ganas de hacer cumplir la ley.
Insulta, y gravemente, ver la forma en que se reúnen los impuestos ciudadanos por la manera en que lo hacen. Un claro ejemplo: usted trabaja y tiene un salario, y por esa única razón le quitan poco más del 30 por ciento de ISR, ISPT y otras barbaridades: no gana lo que gana, sino 32 por ciento menos.
Y luego, si tiene derecho a un beneficio producto de su esfuerzo, ahora tendrá que ser sujeto a estos descuentos inmorales, y decimos inmorales, porque cuando vemos que los miembros del Congreso de la Unión se autorizan bonos por 100 o 200 mil pesos, resulta inconcebible ver la manera en que no pagab impuestos, porque a la fecha, nunca se ha sabido que un legislador pague tributo por su salario, compensaciones, dietas y más.
¡Y esos son nuestros representantes populares!
El asunto es que vemos mucha obra en algunos puntos de la geografía tamaulipeca, sin embargo, no es justo que se haga con dinero de unos cuantos. Decíamos al principio que es más que injusto que no haya autoridad capaz de meter en cintura este rubro.
Igual sucede con los prediales: hay potentados que deben más de diez años y tienen decenas de predios. ¿nadie puede obligarles a pagar? ¿De qué privilegios gozan entonces?
Y vemos las tenencias y la cantidad de causantes que no la pagan, o los cargos por licencias de conducir o de construcción. ¿Qué pasa en nuestro México?
El columnista nunca ha sabido de pago de impuestos de servidores de primer nivel o diputados o senadores. Solo de las acciones del SAT contra evasores a los que hoy en día también ventila y ventanea en medios; acción más imprudente no puede haber. ¡Como si los medios fuéramos los jueces de mundo! Nada tienen que hacer los medios en aspectos legales, más que difundir la información que debe ser justa, congruente y pareja, es decir, que se informe todo lo que se debe informar, y nada más.
La cosa es que, sinceramente, ahora que el columnista ha estado postrado medianamente en cama con una serie de achaques que llevan a la depresión y otras cosas más piensa en la manera en que pudiéramos cambiar a México, a las instituciones y los gobiernos, de forma tal que estemos completamente contentos o satisfechos con lo que se lleva a cabo.
Entonces, si estuviéramos en capacidad de exigir, de hacer vales nuestros derechos, de ser congruentes, pediríamos a todos, sin excepción, pagar impuestos de la misma manera, y seguros estamos que la administración de cualquier nivel tendría más recursos si todos hiciéramos lo que debemos hacer.
Los esfuerzos de la autoridad son mayúsculos y hay que hacerlos valer, aplaudirlos, pero si no hacemos la parte que nos compete, o podemos exigir nada a cambio, porque no hemos sido capaces de cumplir con lo indispensable.
Claro, pediríamos que los impuestos fueran justos, porque, a nuestra manera de pensar y ver las cosas, son cargas muy elevadas que, si bien es cierto están casi a la par con otros países desarrollados, México no lo es, somos una nación en desarrollo y queremos salir de este estado para avanzar, sin embargo, si no hay una justicia completa y justa, pareja para todos, no podremos hacer nada por el México que tanto amamos y por el que tratamos de trabajar a diario.
Procuremos hacer de nuestros pagos tributarios una costumbre, para poder exigir a los que mandan, por favor.
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