Cd. Victoria, Tamaulipas.- Cada vez es más persistente la dependencia que los niños y jóvenes tienen de las redes sociales, propiciando estragos emocionales y hasta de conducta; por lo que es necesario contrarrestar desde la familia este fenómeno que tiende a convertirse en un problema de salud pública, expone la sicóloga Gabriela Solís Segovia.
La también catedrática de la Universidad Autónoma de Tamaulipas explica que en medida que crece la adicción a las redes sociales, crece el peligro en que niños y jóvenes tienen de caer en situaciones de depresión, aislamiento y conductas de riesgo; por lo que este fenómeno debe visualizarse como un problema de salud pública.
“Porque estos chicos, son vulnerables emocionalmente, se apasionan a través del ciberespacio, lo que impide ver con claridad de que quién está del otro lado nos puede estar diciendo una serie de mentiras que propician caer en la idealización de un mundo irreal”.
Menciona que además las redes sociales bien se pueden ubicar entre las principales adicciones hoy en día, ya que tanto niños como jóvenes pasan cada vez más tiempo frente a la computadora que comunicándose de persona a persona con amigos o con su familia.
Cabe mencionar que hay estudios específicos que ponen en evidencia que los adolescentes más inmersos en las redes sociales presentan cinco veces más posibilidades de fumar, son tres veces más propensos a beber alcohol, y dos veces más susceptibles a consumir otras drogas que los que no destinan nada de su tiempo a las redes sociales.
“Por eso hay que estar en alerta desde casa, desde la escuela para evitar que las redes sociales sigan convirtiéndose en una adicción con todos estos peligros”.