Finalmente… cayó

Muchos años fue testigo de innumerables acontecimientos que marcaron la historia no de Victoria, sino de Tamaulipas; era uno de esos gigantes que se levantaron hace muchos años, y que lleva aún el nombre de un coterráneo ilustre, don Praxedis Balboa.
Una placa nos recuerda su fundación y las remodelaciones que a lo largo de alrededor de medio siglo han tenido que llevarse a cabo. También, es recuerdo de muchos y añoranza de otros.
Ahí, Ismael Valdés, el inolvidable e inmortal “Rocket” dio luz a sus primeros lanzamientos del llamado juego de la pelota caliente, para emigrar al éxito en las Ligas Mayores: su meta profesional.
Vimos muchas veces actos de campaña proselitista y gubernamental: nos tocó atestiguar eventos con don Enrique Cárdenas González, entonces, gobernador constitucional del estado, y con quienes le sucedieron en el cargo: Emilio Martínez Manautou, Manuel Cavazos Lerma, Eugenio Hernández Flores, Tomás Yarrington Ruvalcaba entre otros. Antes de ellos, hubo también acontecimientos importantes.
Ahí muchos jóvenes se coronaron campeones de ligas de beisbol y softbol, y disfrutamos de eventos musicales, de lucha libre y más.
El legendario parque de beisbol “Praxedis Balboa” fue vencido por los años… y la inclemente lluvia que nos arropó desde la noche del miércoles hasta la mañana del jueves en forma tal que humedeció el ya viejo concreto que sostuvo su techumbre.
La estructura ha sido dañada considerablemente y ello da pie a pensar que entonces se cumplirá la vieja amenaza que recientemente se tomó con más fuerza: desaparecer el parque de su sitio para ubicarlo en las afueras de la ciudad, atendiendo intereses comerciales y no deportivos, para dar gusto a un grupo de personas que han visto el deporte no como lo que es.
Se planeó hacerlo un estacionamiento por exigencias de la obsoleta y corrupta Federación Mexicana de Fútbol, en un afán por arrancar al pueblo de Tamaulipas un patrimonio propio y popular, de solaz y esparcimiento, de práctica deportiva múltiple. Nunca olvidaremos que la Unidad donde se encuenentra es parte de la ciudad y no de un club donde se ha privilegiado el negocio que el deporte.
El parque Praxedis Balboa ha sufrido el peor embate de toda su historia, y ahora habrá que esperar la decisión de las autoridades para reconstruirlo… o demolerlo.
Es probable que sus viejos hierros y concreto ya tuvieran que ser cambiados en forma inmediata; es probable, también, que tengamos que dar paso a una modernidad que la vida del siglo veintiuno exige, pero no deja de doler el ver a ese viejo guerrero doblarse ante la tempestad que nos cegó la vista y el entendimiento en estos días.
Hoy es un parque en ruinas en una superficie considerable. Hay que gastar –invertir- mucho dinero en su remodelación si es que se pretende seguir ofreciendo a los victorenses ese espacio tradicional que hemos disfrutado día con día, para muchos tipos de actividad.
Seguramente veremos pronto una gira en la que el gobernador Egidio Torre Cantú y el alcalde Alejandro Etienne Llano constaten personalmente los daños que, seguramente, ya les habrán reportado con exactitud sus colaboradores de obras públicas y deportes; probablemente tengan ya un plan para rescatar el espacio de los miles de beisbolistas y softbolistas, de los que amamos pasar por esas calles y ver nuestra Unidad Deportiva, hoy engalanada con el nombre de Manuel Raga Navarro en el gimnasio, en honor al mejor basquetbolista mexicano de la historia, y sentir que es parte de nosotros.
Es probable que hayamos visto por última vez al legendario parque, nuestro parque de beisbol “Praxedis Balboa”.
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