Ciudad Victoria, Tamaulipas.-Los estragos que está dejando la lluvia en las colonias de la periferia ponen en evidencia la necesidad que los asentamientos tienen para no convertirse en zona de desastre cada temporada de huracanes ya que calles enteras pasaron a ser un bache gigantesco donde la gente tiene que hacer malabares para poder transitar y los automóviles pagan las consecuencias al caer entre el pavimento destrozado por el agua:
“Como cada año ya empezó la pesadilla, anoche de plano tuvimos que dejar en carro en la entrada del fraccionamiento porque no quisimos correr la suerte de otros que se quedaron hundidos”, señala Ramón Martínez Ramo habitante de la Colonia el Palmar de esta capital.
El sentir es compartido por los habitantes del Fraccionamiento Haciendas del Santuario que saben lo que es vivir entre el fango, sortear baches y hacer malabares para no caer sobre los charcos de agua y lodo.
“Cada y que llueve la calle se convierte en río, y después viene lo peor, pues el lodo invade camellones, en el fraccionamiento los de la Colonia el Palmar hicieron un gran hoyo en la barda que nos divide y ahí es un río, anoche el agua llega hasta las casas”.
Expone la vecina del lugar, Patricia Cruz Sánchez.
“Las calles parecen zona de desastre; son un peligro, porque tanto adultos como niños con la necesidad de ir a la escuela o a la tienda tienen que transitarlas; no hay ni cómo sacarle la vuelta”.
Hace un llamado para que las autoridades constaten la pesadilla urbana que viven en tiempos de lluvia
“No mentimos, invitamos a cualquier autoridad a que venga a ver, lo que hace la temporada de lluvias en nuestras calles; unas de plano son intransitables y las que no; los carros y las gentes tienen que hacer malabares para poder llegar a sus domicilios”.
Puntualiza que lo peor es que la situación que padecen no tiene solución de acuerdo a lo que les han dicho las propias autoridades municipales:
“Hemos tocado puertas pero las que se han abierto solo son para decirnos que los fraccionadores son los responsables de la situación, que el fraccionamiento esta edificado en zona pantanosa, en donde hace muchos años pasaba un rio, por lo que cada y que llueve empiezan los escurrimientos y el agua brota hasta en las cocinas”.
Agrega que más allá de esta opinión es tiempo de que como ciudadanos las autoridades atiendan sus reclamos, ya que estos son generalizados.


