Realmente, el problema de la obesidad y el sobrepeso, a pesar de ser de notorias dimensiones, es mucho, pero mucho más grande de lo que se pueda percibir. Pareciera que no nos hemos dado cuenta que es una de las principales causas de mortalidad en nuestro país por sus consecuencias que llevan a padecer diabetes, hipertensión, males cardiovasculares entre otras cosas, sin importar lo anímico, que es fundamental.
Llama la atención el hecho de que en Reynosa hay un departamento municipal que se llama “Zumba”, y que, aunque no lo entendemos dentro de un organigrama, suponemos a qué se refiere: dice su coordinadora que bailan para tratar de mandar el mensaje a quienes están ahí: hay que cuidar el peso corporal para vivir saludable, acción que han compartido recientemente en Mc Allen con grupos que se dedican por años a lo mismo: hacer conciencia a los que somos difíciles de captar, que la obesidad y el sobrepeso nos están matando.
Las estadísticas oficiales son impresionantes, e imagine usted los que no están reportados como obesos aún porque no se han acercado al Sector Salud.
Hay que hacer algo más que bailar, sin duda alguna, porque de esa manera podremos cooperar para tener una sociedad más saludable.
Los niños nuestros son los más gordos del mundo en porcentajes, y los adultos vamos por ah´, en esas proporciones; basta que salga y se de cuenta de la cantidad de barrigas que se aprecian en la ciudad, municipio, pueblo o colonia: cientos o miles podemos contar sin acabar de hacerlo.
No es broma, no es momento de hacer escarnio de los “gorditos” como antaño, sino de poner atención a un grave, muy grave problema de salud.
Alimentación saludable en la medida que la crisis, la inflación, la situación económica y sueldos, amén de los impuestos nos lo permitan, aunado a una buena rutina de actividad física, que os urge tener, y que puede ser la más simple: salga a caminar veinte minutos al día, ayude a su organismo a recuperar esa salud que está extraviada no sabemos donde y que se esconde en capas de grasa corporal.
Realmente urge atender este problema, y si no, pregunte usted al secretario del ramo, Norberto Treviño García Manzo, para que entienda la magnitud del problema y el coste que tiene en los presupuestos municipales, estatales y federales: es un dinero que no debiera gastarse en este rubro y que estamos malgastando.
En tiempos en que debemos extremar cuidados en la salud y los gastos, resulta imprescindible hacer algo por nuestra salud, y usted puede comenzar con la recomendación de autoridades sanitarias: haga ejercicio, coma bien o como mejor pueda y, entonces, siga las indicaciones del médico al pie de la letra para que podamos solventar este grave problema.
Hay formas de comer con poco dinero y saludable, pero es cuestión de acercarse con los que saben de estas cosas y nos orienten, para que, juntos, autoridades y sociedad, podamos evitar los problemas que, debemos entender, nos afectan principalmente a nosotros mismos.
Nada gana la autoridad si usted enferma, y nosotros somos los que más perdemos, y eso debe quedar perfectamente claro.
Hay nutriólogos en la entidad, existe una escuela de nutrición dentro de la Universidad Autónoma de Tamaulipas y mucha voluntad en grupos no gubernamentales que nos pueden ayudar, pero la primera parte del tratamiento es el reconocer el problema, para luego, acercarse a los que saben.
Si queremos que nuestros hijos tengan una mejor calidad de vida, si queremos evitarles problemas mayores cuando crezcan, será necesario ponernos a trabajar sobre su real y verdadero futuro, el de hombres saludables que puedan tener la fuerza para trabajar y ser productivos, que no causen problemas a sus familiares estando en cama.
Es hora de hacer algo, realmente, sobre esto, sin lugar a dudas.
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