Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Mientras miles de personas se preparaban para disfrutar del desfile del inicio del movimiento de Independencia, en esos momentos, 08:45 horas, una familia se hundía en la tragedia provocada por una fuerte explosión que destrozó su casa y mató a dos de sus integrantes.
Este trágico amanecer lo vivieron vecinos de la colonia Infonavit, cuando la explosión cimbró pisos, paredes y techos de varias viviendas, y destrozó tres casas ubicadas en la calle Domingo Barrera, mientras otras 30 resultaron seriamente dañadas a consecuencia del estallido, reportaron las autoridades.
La explosión derrumbó por completo la casa número 28 y 26 de esa y otra casa contigua, pero en la primera quedaron atrapadas entre los escombros seis personas, dos perdieron la vida; el niño Alonso de Jesús Nájera Solís, de solo 5 años, quien falleció cuando era sometido a una cirugía de urgencia en un hospital local.
Socorro Cárdenas Tapia, una mujer adulta, también falleció en el interior de la vivienda en donde se presume ocurrió la explosión. Su cuerpo fue rescatado entre los escombros por rescatistas del ejército.
De acuerdo al titular de Protección Civil y Bomberos de la ciudad, Ulises Ochoa, la explosión ocurrió en la casa número 28, de la calle Domingo Barrera, y aunque las causas aún no han sido determinadas por los peritos, se presume que pudo haber sido por la acumulación de gas LP o natural.
“Fueron tres viviendas totalmente destruidas, cuatro más dañadas de manera parcial, y gran cantidad de casas con daños externos y vidrios quebrados por el estruendo. Pero tenemos cuatro personas lesionadas y dos que perdieron la vida de manera lamentable”, mencionó el funcionario municipal.
Un héroe entre la tragedia
Lo más dramático de este momento lo vivió Eduardo Francisco Pérez Padrón, vecino de esa calle, quien luego de salir de la impresión provocada por la fuerte explosión, no daba crédito a lo que vio: tres casas completamente destrozadas y varios vehículos también destrozados por el impacto, como si un terremoto hubiera ocurrido en ese momento o si estuviera en zona de guerra.
La calle estaba llena de escombros, y los había en un radio de 100 metros. Casas dañadas con sus moradores temerosos, vidrios, pedazos de block y cemento esparcidos por doquier; la escena era espantosa.
Pero entre la tragedia surgió el héroe de unos 40 años, Eduardo, quien sin importarle el peligro, al escuchar los gritos y llantos que salían entre los escombros, no lo pensó e ingresó para sacar a las personas que habían quedado atrapadas.
Era urgente hacerlo porque los cuerpos de socorro ya estaban en camino pero no llegaban, aunque tardaron menos de cinco minutos, pero el riesgo de otra explosión estaba latente, y aun así a Eduardo no le importó y se metió entre los escombros para rescatar a los niños y a la mujer, que estaban atrapados entre losas de concreto, hierros retorcidos y una espesa nube blanca de polvo.
“Vi a un niño muy herido…lo saqué como pude y le preguntaba si estaba bien, pero no me contestaba…lo saqué pero estaba muy débil y cuando salí de los escombros se lo entregué a los bomberos…una pared estaba encima de él pero cuando lo saqué vi que ya estaba casi muerto porque sangraba mucho de un hueco que tenía en la cabeza, y pujaba queriéndome decir algo”, dijo el hombre aún bajo los efectos de la impactante tragedia.
A la niña de 11 meses también la rescató de entre los escombros. Dijo que aún respiraba aunque estaba sangrando mucho. Pero también sacó a la mujer adulta que tenía sobre el pecho una pesada losa de concreto; le salvó la vida.
De inmediato se llevaron al menor, que después se supo había fallecido en el hospital. Luego ayudó a la mujer que por su propio pie, aunque sangrando, salió entre los escombros
En este martes la mañana estaba extrañamente muy tranquila, tal vez porque para algunos fue día de asueto, por ser 16 de septiembre, por lo que muchos estaban en sus casas y otros en el desfile del 16 de septiembre, pero cuando ocurrió la explosión que invadió por instantes una extensa área de esa colonia, todo se volvió un caos.
Aplica ejército Plan DN-3
Como el fino polvo blanco provocado por la explosión, la noticia de inmediato se esparció por la ciudad. Llegaron los bomberos y protección civil para apoyar a una cuadrilla de elementos del ejército que de inmediato comenzaron a trabajar en la búsqueda y rescate de personas, así como para levantar los escombros.
El plan DN-3 fue aplicado, y con la cinta amarilla sujeta a uno de sus brazos, los militares comenzaron su tarea, rápida, silenciosa y efectiva, pero el daño ya estaba hecho: dos muertos, cuatro lesionados e infinidad de casas y vehículos dañados.
La Cruz Roja montó un módulo para la atención de los rescatistas y las personas que apoyaban en las labores, mientras tránsito municipal y protección civil acordonaron el área para facilitar las tareas de rescate y desviar la circulación de vehículos.
Al lugar llagaron funcionarios municipales para hacer una evaluación de los daños y proporcionar ayuda y apoyo a los damnificados, y fueron dirigidos de manera directa por el presidente municipal, Carlos Cantúrosas, quien en el momento de la tragedia estaba presenciando el desfile conmemorativo de la Independencia de México, pero al terminar se dirigió al lugar para dar indicaciones a sus subalternos.
Mientras las autoridades hacían su labor, decenas de personas, algunos curiosos y otros vecinos cercanos, caminaban tratando de ver la magnitud de la tragedia.
Testimonios de los vecinos
Enrique Murillo vive en una casa de dos niveles ubicada en el cruce de las calles República y Domingo Barrera, a 100 metros del lugar de la explosión. Estaba en el baño de su casa cuando sintió que la ventana se desprendió y lo aventó hacia una pared.
En ese momento alcanzó a ver como una camioneta tipo Van salía disparada por el impacto del estallido, hasta caer al extremo opuesto de la calle dando una impresionante voltereta y quedar completamente destrozada frente a una casa.
“La camioneta salió volando y los vidrios de la ventana del baño salieron disparados hacia mí, pero alcancé a detener la ventana…por instinto me asomé…había mucho polvo, y cuando estaba con la ventana, vi como la camioneta salió volando después del estallido seco y fuerte”, mencionó Enrique.
Añadió que solo fue un estallido, seco, fuerte, pero sin fuego de por medio, solo la explosión y el impacto de la camioneta, una Van modelo 1998 con placas de Texas Y60CRD, que resultó destrozada por completo.
“Solo escuché un fuerte ¡Boom¡ y todo se cimbró dentro de su casa. Los vidrios de las ventanas se reventaron y me cubrieron, porque estaba en mi recámara. Al asomarme para ver lo que había pasado, vi la camioneta que estaba volteada frente a la casa y escuché unos gritos que salían de la casa, pero no pude hacer nada, me quedé paralizada por la impresión”, dijo Beatriz, quien habita la casa 32 de la calle Domingo Barrera, ubicada frente a la casa donde ocurrió la tragedia.
Hasta el momento los peritajes aún no determinan las causas del estallido, pero se presume que fue por acumulación de gas, por lo que los resultados tardarán varios días, mencionaron las autoridades.


