Como tamaulipecos que somos, nos da siempre mucho gusto saber que hay algunos rubros en los que se vislumbra una recuperación social o económica, cultural o de cualquier tipo: la salud es uno de esos aspectos que se tienen que destacar hoy en día.
En voz de la Secretaria de Desarrollo Económico y Turismo, Mónica González García, el sector médico en la frontera deja poco más de 200 millones de ganancias a los miembros de esta comunidad y, por consiguiente, a la región que nos establece límite con el Valle de Texas, Río Bravo de por medio.
Hay dos razones de peso, siendo la de “pesos” la más importante aparentemente, aunque desde nuestra perspectiva es la que si bien es cierto tiene mucho impacto en la economía del estado, suponemos que la otra es todavía más valedera: la calidad de la atención de nuestros médicos en municipios fronterizos que están captando a la consulta de Texas, donde atenderse resulta realmente costoso, y cuando no se cuenta con servicios institucionales, hay que buscar calidad y que nos alcance el dinero.
De nada sirve tener a los mejores si no podemos pagarlos. En Victoria hay médicos realmente excepcionales y otros que son “chambones”, al igual que en todas las partes del estado. Los que asumen su compromiso de corazón tienen su real y auténtico premio, entregando bienestar a miles de personas y engrosando su patrimonio personal.
Es una muy buena noticia, sin lugar a dudas.
El informe de la secretaria González García se refiere únicamente a ingresos por consultas, y no asume los referentes a estudios de gabinete ni intervenciones quirúrgicas: muchos habitantes del vecino estado norteamericano llegan a nuestra tierra porque el dinero sí les alcanza, pero más importante aún, y lo reiteramos, porque encuentran la calidad necesaria.
Ya teníamos algunas declaraciones de gente que vive en Mc Allen sobre la calidad de los servicios; una prestigiada personalidad médica nos recomendó en forma personal buscar un especialista en Reynosa y no en aquella ciudad americana, porque, sabe, la calidad es de primera línea.
El compromiso por consiguiente es mayúsculo por diversos frentes: por parte de la Secretaría de Salud, porque sigue siendo garante de la calidad de nuestros médicos estableciendo medidas que permitan ofrecer y garantizar la calidad buscada por cualquier persona que quiera recuperar su bienestar. Lógico por donde se vea.
Y por otra parte, las autoridades de Turismo y Desarrollo Económico porque tienen programas conjuntos con Salud para fomentar este tipo de actividades que ingresen dinero, más dinero a la entidad, que finalmente, es revolvente y coadyuva en la economía de la región.
También podemos afirmar que Tampico tiene buen nivel de medicina, al igual que Victoria e inclusive sabemos de excelentes médicos en municipios que no tienen la densidad poblacional y la importancia económica de los que tradicionalmente se escucha: Reynosa, Nuevo Laredo, Matamoros, Victoria y la zona conurbada Tampico-Madero-Altamira.
Tenemos buenos médicos, y lo saben muchos de ellos.
Habrá aspectos que mejorar en ese sentido y cuidar que no haya charlatanes, que la atención siga siendo cálida y de calidad, porque eso busca cualquiera de nosotros cuando nos aqueja alguna dolencia o síntoma que puede ser la diferencia entre tener o no la calidad de vida necesaria.
Ya lo había hecho notar el secretario de Salud Norberto Treviño García Manzo en declaraciones sobre este tipo de actividad y el fomento que sigue teniendo en la franja fronteriza.
Hacemos votos porque siga creciendo la calidad, que haya esa pulsvalía en la zona fronteriza, y que nuestros profesionales de la medicina sigan entregándose a sus pacientes, dejando a un lado intereses meramente materiales, que no están peleados con su actividad.
Finalmente, estudiaron para trabajar, y trabajan para ganar dinero, como todos nosotros