Matamoros, Tamaulipas.-Químicos norteamericanos especialistas en ciencias forenses se encuentran en el Servicio Médico Forense de Matamoros, Tamaulipas realizando pruebas de ADN a los cuerpos de tres hombres y una mujer que aparecieron ejecutados en una brecha que conduce al ejido los Cuervos.
La Procuraduría de Tamaulipas, a través de Oscar Fuentes Fierro, han informado que la mañana del miércoles una llamada anónima los alerto sobre la presencia de cuatro cuerpos ejecutados en la citada ruta.
Dijo que por versiones de los familiares coinciden en las características con los reportados como desaparecidos el día 13 de Octubre de este mismo año en el Poblado Control.
En una diligencia llevada a cabo ayer por la tarde por personal de la fiscalía cuarta del Ministerio Público, el licenciado Raúl Galindo Vira, obtuvo información de una persona identificada como Pedro quien se identificó como padre de los hermanos Alvarado y quien los identificó plenamente, pero no quiso proporcionar información a la prensa y el Delegado Regional de la Procuraduría Rubén González Chapa, también hizo lo mismo.
HECHOS…
A eso de las ocho de la mañana de ayer miércoles 29 de octubre, personal de la PGJE, así como el Delegado Regional Rubén González Chapa, y personal del Consulado Americano en México, asistieron a un lugar muy cerca de una sub estación de la Comisión Federal de Electricidad donde fueron encontrados putrefactos cuatro cuerpos que presentaban orificios producidos por proyectil de arma de fuego en sus cráneos.
Los cadáveres se encontraron en un paraje del Ejido los Cuervos, al fondo de la colonia México, y una vez que personal de la PGJT tomó conocimiento de los hechos ordenaron el traslado de los cuerpos con alto grado de putrefacción a las instalaciones del Servicio Médico Forense.
Las autopsias concluyeron pasadas las 20:00 horas, de ayer y las pruebas de ADN tomadas a cada uno de los cadáveres unas fueron trasladadas a Ciudad Victoria para ser analizadas y las otras se las llevaron Químicos norteamericanos para analizarlas y cotejarlas con los análisis practicados también a familiares en la unión americana.
Según los archivos criminales con que cuenta la Procuraduría de Justicia relativamente a desapariciones forzosas recientes, la que más ha llamado la atención tanto de autoridades mexicanas como americanas fue la ocurrida en el Poblado Control el 13 de Octubre, cuando los hermanos Ericka de 26 años, Alex de 22 años, y José Ángel de 21 años, todos de apellidos Alvarado y los cuales andaban en compañía de José Guadalupe Castañeda Benítez, de 32 años originario de San Luis Potosí y Residente del Poblado El Empalme, presuntamente fueron detenidos por oficiales armados.
Tras los hechos, corrieron múltiples versiones sobre la incursión de autoridades policiacas en el lugar sin embargo ni el FBI ni la autoridad federal mexicana han proporcionado información sobre el avance de las investigaciones.
La madre adoptiva de Guadalupe, señora Martha Hernández, dijo que él trabajaba en la termoeléctrica del poblado Empalme en la vecina ciudad de Valle Hermoso, y no sabía si andaba bien o mal pero no era para que lo desaparecieran, declaró a medios de comunicación.
La misma mujer declaró tanto a las autoridades mexicanas como a personal del consulado de los Estados Unidos en Matamoros y al Coordinador Regional de la PGR que los vehículos propiedad de los ahora occisos aparecieron en las oficinas de una Agencia Aduanal sobre la avenida División del Norte pero aseguró no recordar el nombre del propietario y aseveró que el auto Pontiac de su hijo de color negro no ha aparecido por ningún lado, lo cual también sería indispensable en las investigaciones.
En las tareas de investigación para el esclarecimiento de esta nueva masacre ocurrida en Matamoros, Tamaulipas, trabajan el Buró Federal de Investigaciones (FBI) de los Estados Unidos en coordinación con sus homólogos de Tamaulipas, la PGR y autoridades Estatales.
Oscar Fuentes Fierro, sub Procurador de Justicia de Ciudad Victoria informó que las pruebas de ADN tardarán de 24 a 48 horas, para establecer la identidad de las víctimas y las causas reales de su muerte.


