Estudiar no es un lujo: es una necesidad imperante en el mundo en que vivimos, más, cuando hemos visto que quienes se preparan tienen un sentido crítico y reclaman sus derechos; no se dejan engañar tan fácilmente, porque cuestionan, participan y más, de ahí la importancia que tiene el que los jóvenes tamaulipecos puedan tener acceso a una mejor educación.
Entre las opciones más viables se encuentra, sin lugar a dudas, la Universidad Autónoma de Tamaulipas, institución que se sigue colocando cada vez más arriba en los parámetros de medición nacionales.
Enrique Etienne Pérez Del Río, rector de la UAT sigue trabajando para que sea cada día mejor nuestra máxima casa de estudios, y muchos integrantes de la planta laboral lo saben, y participan en ese crecimiento tan importante.
Cobra más vigencia entonces el apoyo que brindan algunos servidores públicos a la educación: Ramiro Ramos Salinas, diputado local demuestra que se puede seguir apoyando a quienes realmente quieren destacar, en una actitud participativa con la sociedad a la que se deben nuestros representantes populares.
Hace unos días acompañó a los jóvenes tamaulipecos de la preparatoria “Ricardo Flores Magón” del municipio de Matamoros, quienes lograron reconocimiento en las áreas de química, física y matemáticas, y dejó en claro que hay un interés por apoyar a estos muchachos que quieren ser mejores que nosotros cada día, a base de estudio y dedicación.
Para nadie es un secreto que muchos jóvenes dejan de estudiar por falta de apoyos y becas, porque muchas de éstas son entregadas a quienes realmente no las merecen, sin embargo, hay canales que se abren para apoyar las manifestaciones de superación que surgen de nuestra juventud.
Ramiro sabe lo que es estudiar y batallar, y es una de las muchas razones por las que, desde la trinchera en que se encuentra, busca el apoyo para quienes lo merecen, labor que transmite a otros legisladores quienes también hacen una labor importante en ese sentido.
Son varios de ellos quienes participan de sus ingresos con la clase que estudia, los que pretendemos, sean el factor de cambio en el Tamaulipas que viene delante de nosotros y empuja fuerte: crítico, analítico, con visión de liderazgo y capacidad para lograr llegar a grandes metas: esos son los jóvenes que reciben apoyos, pocos, pero que vienen de un Congreso tamaulipeco que ha cambiado su actividad y se convierte a diario en un eslabón entre la representación popular, el poder y la sociedad en general.
Y en eso tiene mucho que ver el legislador neolaredense, quien estuvo en el convivio donde empresarios reconocieron la calidad de los muchachos que fueron reconocidos, y les exhortó a seguir haciendo ese esfuerzo tan importante para sobresalir de entre los millones que dormimos el sueño de la tranquila conformidad y la falta de iniciativa.
Viene una nueva generación y el diputado Ramiro Ramos lo sabe, porque de hecho, él forma parte de la nueva generación de políticos que buscan ese importante cambio para la sociedad a la que se deben. Esa es la importancia de la función de apoyo que llevan a cabo.
Invitó a los jóvenes destacados a visitar las instalaciones del Congreso tamaulipeco, donde seguramente tendrán una visión clara y completa de lo que se hace por los conciudadanos que son representados –somos- por unos cuantos, y se darán cuenta que el diputado es algo más que un servidor público común y corriente.
Esta y muchas otras funciones fuera de lo convencional son las que hacen que pensemos en que con Ramiro Ramos Salinas viene una nueva generación de políticos, de la que muchos de nosotros esperamos no mucho, sino bastante, para que el nuestro sea un mejor lugar para vivir y desarrollarse.