Sobreviven al cáncer y comparten sus historias

Reynosa, Tamps.-Son más que guerreras que han vencido al temible Cáncer de Mama, son ganadoras de la vida frente a un diagnostico que muchos suponen es un certificado de muerte, ellas han sido capaces además de vencer a la mortal enfermedad, han sido triunfadoras y al compartir sus historias pretenden que más mujeres se unan a esa legión a la cual ellas pertenecen y que pocas pueden llegar a formar parte.

Lupita Juárez y Odetth Melhem son mujeres que en diferentes episodios de sus vidas enfrentaron el cáncer y cuyos caminos se entrelazaron en algún momento para formar un dueto de sobrevivientes del cáncer que hoy comparten a través de conferencias y muestras fotográficas que revelan las cicatrices de la batalla.

Odetth Melhem es una mujer atractiva de 45 años de edad, emprendedora con una voz torrencial en sonido y que denota su peculiar alegría y ganas de vivir, hace tres años cuando tenía 42 años tras una serie de molestias en su pecho acudió con un medico y tras una serie de angustiantes análisis y exámenes fue diagnosticas con cáncer en su fase inicial.

“Me ayudó mucho auto explorarme y haber detectado a tiempo que había algo en mi pecho que no era mío y me molestaba, tras saber la noticia me sentí devastada, sentí morir, pues todos sabemos que cuando escuchamos hablar de cáncer se piensa en la muerte próxima de la persona.

Me dieron dos opciones terapias, quimioterapias o la cirugía que sabía que era algo radical y extremo y opte por la cirugía, extirpándome el seno derecho, fue algo doloroso aprender a verme nuevamente al espejo y aceptarme primero yo y después mi familia y amigos, fue un trance triste- comparte Odetth- a quienes la escuchan en la conferencia que dictó en la Casa de la Cultura el pasado jueves 6.

Reconoció que aprendió mucho de la enfermedad, la controló y lucho y desde hace tres años ha salido adelante, pero surgió la idea de tomarse unas fotografías que muestran las cicatrices que dejó el cáncer de mama en ella y las comparte con el público que sorprendido y con cierto morbo y admiración observan las secuelas de la enfermedad que parece se ha ido de su cuerpo.

Lupita Juárez es una arquitecta de profesión, cincuentona y con tres hijos ya profesionistas, en el año 2000 le fue diagnosticado cáncer de mama, pero ella a diferencia de Odetth aceptó las quimioterapias y medicación agresiva que dijo “me consumía como fuego por dentro”.

Su caso- confiesa también ante los asistentes a su conferencia- fue tortuoso y doloroso en varios episodios, pues enfrentó la pena de perder momentos con su familia y pareja, en 2003 se divorció, tras un matrimonio de varios años y en adelante lucho sola con sus hijos.

“Lo más difícil y que en momentos pensaba en rendirme eran las quimioterapias y medicación a la que fui sometida, pues perdía el apetito las ganas, y el ánimo, sentía como navajas ingresas por mi laringe (garganta) un dolor extremo y que me hacía pensar en abandonar todo, pero luche, pues una amiga me recordaba siempre que tenía que hacerlo por mis hijos”.

Han pasado 14 años desde aquel diagnostico trágico que cambio radicalmente su vida y hoy comparte su experiencia y lo que ella asume debe ser una prioridad de vida en cada mujer: Autoexplorarse y conocer su cuerpo.

“Mis manos me salvaron y son nuestras manos las que pueden hacer la diferencia”, dijo.
Hoy comparten sus historias a muchas mujeres, pretendiendo con ello ensanchar la línea de la incidencia mortal de casos de cáncer y ampliar la defensa preventiva a través de la información y conocimiento.