Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Cansados de buscar y no encontrar, decenas de jóvenes de entre 16 y 25 años de edad, la mayoría con sus estudios de preparatoria o de universidad recién abandonados por no tener dinero para pagarlos, se acercó al Centro Cívico en busca de un oportunidad entre las 50 empresas que la mañana de ayer ofertaron vacantes.
Ana Iris Macedo, una joven de 19 años tiene que trabajar para solventar sus estudios universitarios. Trabajaba en una maquiladora y ahora está desempleada, pero busca trabajo para sobrevivir, y aunque reconoce que sí hay trabajo en la ciudad, duce que la mayoría de las empresas exigen tiempo completo o experiencia de muchos años, lo que no tiene.
“No nos da oportunidad de estudiar porque nos quieren todo el día trabajando, y aunque si se puede estudiar y trabajar. Es muy difícil porque necesitamos trabajar para sostener nuestros estudios”, explica.
El caso de Abraham, de 22 años no es distinto, pero dejó sus estudios de preparatoria para poder trabajar y tener mejores ingreso que le permitan explotar sus conocimientos de diseñador gráfico.
Al igual que Ana, dice que sí hay trabajo en la ciudad, aunque menciona que la falta de experiencia es el mayor obstáculo, por lo que pide más oportunidades para adquirir la experiencia que exigen las empresas.
Karla acompaña a Abraham en la búsqueda de trabajo, pero la falta de dinero le obligó a abandonar sus estudios y solo terminó la preparatoria.
“Se batalla un poco pero debería haber más oportunidades y somos muchos los jóvenes que buscamos mejores oportunidades de trabajo, pero si nos piden experiencia cómo la vamos a obtener si no nos dan la oportunidad?”, expresa.
Aunque ya trabajó en Monterrey, aquí está desempleada y se queja de que las empresas no cuentan con transporte y se gasta mucho en el pasaje urbano, ya que el salario mínimo no alcanza para ello.
Carlos Iván tiene 19 años y tampoco estudia, ya que necesita un trabajo para juntar dinero y poder pagar sus estudios que interrumpió por esa razón. Trabajaba en una maquiladora pero su contrato se terminó y ahora busca otra oportunidad.
“Hay muchas opciones de trabajo y confío en que pueda encontrar un buen trabajo, aunque en ocasiones se batalla, pero unos trabajos más especializados exigen experiencia para ganar un poco más”, señala.
Se entrevistó a 10 jóvenes en dicha feria de oportunidades, y de ellos, 7 no tenían trabajo y abandonaron sus estudios por falta de dinero, mientras que los tres restantes estudian pero no pueden trabajar porque les exigen tiempo completo.