Se ‘llena’ el albergue debido al intenso frío

Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Cerca de 100 personas, entre ancianos, mujeres, indigentes, enfermos mentales y migrantes, fueron trasladados o llegaron solos al albergue municipal ubicado en las calles Juárez y Madero, debido al intenso frío que durante la madrugada y la mañana del jueves se sintió en la ciudad, pero la mitad permaneció en el lugar durante la mañana.

Algunos se acercaron a un fogón encendido con leña, pero otros, los más ancianos o enfermos, prefirieron quedarse en sus improvisadas camas para sentir menos el recio frío que adormecía sus débiles cuerpos.

Luis Roque Vela Ávalos, sicólogo del albergue, dijo que por la mañana permanecían 54 personas en el refugio, lo que representa la mitad de la capacidad, aunque la otra mitad, por ser hombres y mujeres jóvenes, salieron a las calles a realizar sus actividades cotidianas, como la de pepenadores, lavacarros, y migrantes en espera de una oportunidad para cruzar el helado río Bravo.

Dijo Vela que el albergue se divide en tres secciones, una para ancianos, mujeres y enfermos mentales, y la restante para hombres más jóvenes, “pero por lo general se atiende a indigentes, a personas que no cuentan con un techo para protegerse del frío, un hogar o una cobija”, refirió,

En cuanto a las condiciones de quienes acuden al albergue, mencionó que llegan de todo tipo, pero a todos se les apoya mientras consiguen dinero para retornar a sus lugares de origen, en el caso de los migrantes.

Pero también acuden familias, y cuando llegan con niños, se les canaliza de inmediato al sistema DIF, ya que el refugio no está adaptado para atender a menores de edad, mientras que a sus padres se les atiende allí, aunque cuando deciden ir por sus hijos, los recogen y se van con un familiar a sus lugares de origen, cuando son foráneos.

Quienes llegan al lugar se les ofrece de inmediato alimento, bebida caliente, una cama y frazadas, además de atención psicológica y médica para determinar su estado de salud, y el tiempo que puede estar varía, y puede ser de tres días hasta que la persona sea capaz de reintegrarse a la sociedad at través de un empleo o una actividad que le haga autosuficiente.