“El Chavo del Ocho” jamás reveló su nombre

Solo sabemos que presuntamente nació en el Numero 8 de la Vecindad más famosa de la televisión de habla hispana, pero jamás supimos su verdadero nombre, siempre a punto de revelar su identidad era interrumpido y así la incógnita se acrecentaba conforme transcurrían lo mas de 300 episodios de “El Chavo del Ocho”.
El misterio de la identidad de “El Chavo” se lo llevó Roberto Gómez Bolaños a su tumba, tras su deceso ocurrido el viernes 28.
De hecho, es precisamente el actor quien ofrece detalles de un niño real que inspiró a su personaje celebre, así lo cuenta en el libro “El Diario del Chavo del Ocho”, en donde alude a un chico pobre de las calles urbanas, que ataviado con un pantalón todo raido y gastado, unas botas viejas de minero, la playera deshilachada y sostenida por dos garras y su distintiva gorra de orejeras que apenas y le cubrían las orejas.
Era un bolero de la calle que lustró el calzado de Gómez Bolaños y después de analizar y observar a ese chavo que tampoco le reveló su nombre, aprendió los rasgos de esos niños que viven en el cobijo de las calles de la gran ciudad, luchando para ganar un pan que llevar a la boca.
Conmovido- según detalla en el libro- le dio una generosa propina, con lo cual “el chavo” salió corriendo feliz anunciando que se compraría una o hasta tres tortas de jamón, la delicia del “Chavo del Ocho” en la televisión, era el señuelo con él cuando en infinidad de ocasiones era engañado anta la promesa de degustar una torta de jamón “riquisisisisima”.
Roberto Gómez Bolaños interpreta a “El Chavo del Ocho” como aquel niño que conoció en las calles de la ciudad, en varios episodios aparece empleándose como bolero de calzado y cuando recibe su pago se promete asimismo comprarse su torta de jamón. Tal vez en recuerdo a aquel niño.
Cuando era interrogado por sus compañeros de juegos en la Vecindad: “La Chilindrina”, “Quico” o “Ñoño” o “Doña Florinda”, “Ron Damon” o “El Profesor Jirafales” o cualquier interesado en conocer su origen, apenas instantes antes de pronunciar su nombre, era interrumpido y se cubría de nuevo el velo de misterio por saber cómo se llamaba ese niño pobre y huérfano que se robó el corazón de millones por espacio de 24 años en la televisión.