Nuevo Laredo, Tamaulipas.-El regidor por el PAN, Luis Cavazos, mencionó que el flujo de migrantes en la ciudad disminuyó comparativamente con los que había en la ciudad el año pasado, y que ello se debe al trabajo que se realiza para motivar el regreso a sus comunidades, y evitar que aumente su número.
Recordó que el año pasado, en estas fechas, había al menos 40 indigentes que fueron atendidos en el albergue municipal, además de unos 90 migrantes alojados en el mismo refugio de Madero y Juárez.
Por ello es que de acuerdo a este regidor, desde septiembre el albergue no ha rebasado la cantidad de 60 personas en promedio, lo que dijo, indica que los boletos de autobús que se tramitan son utilizados de manera correcta, por lo que la cantidad de migrantes en la ciudad, ha disminuido.
En cuanto a migrantes reincidentes que después de haber sido apoyados para el regreso a sus comunidades, regresan a esta ciudad para intentar de nueva cuenta cruzar el río Bravo, dijo que se trata de personas que por lo general duran de tres a cuatro meses en el albergue, hasta que deciden regresar a sus mugares de origen, sin que se haya visto hasta el momento un reincidente.
“Por lo general quienes están con nosotros en el albergue, se quedan por dos o tres meses, y cuando salen ya no regresan, aunque han sido solo tres o cuatro, pero cuando el Instituto Tamaulipeco del Migrantes les saca el boleto para su retorno es que fueron deportados y se les apoya, no así a los que apenas están llegando”, mencionó.
Pero solo son tramitados 10 boletos por mes, por lo que piensa que la mayoría de los migrantes que llegan a la ciudad, alcanzan a cruzar el río, pero si son deportados ya no le corresponde al municipio, sino al Instituto Tamaulipeco del Migrantes, que les entrega los boletos para su retorno.
La atención que reciben las personas que se alojan en el albergue, le cuesta al municipio 80 mil pesos mensuales, y con ese dinero se paga además del mantenimiento de las instalaciones, el salario del personal.