Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Contrario a lo que se había mencionado hace algunos años, de que la primaria Miguel F. Martínez cerraría sus puertas ante la escasa demanda estudiantil, la directora del plantel, Norma Leticia Rivera Martínez, se encargó de desmentirlo: “Es todo lo contrario porque trabajamos la línea de consejo de participación social, que trabajan al interior y al exterior de nuestra escuela”.
Como ejemplo, dijo que dos integrantes del Club Rotario son sus benefactores, que consiguieron esta semana cuatro proyectores para ser donados a la escuela, y en sus 14 meses de estar al frente de la escuela como directora, logró con el apoyo del municipio, la renovación de los sanitarios, los que dijo, se encuentran en excelente estado.
Además, por ser una escuela de calidad, se adaptará en los patios un área de juegos, “y queremos aprovechar todos los programas que nos dé el gobierno”, dijo la mentora, tras comentar que la escuela aporta 10 mil pesos y el gobierno aporta otros 80 mil, y que ese presupuesto ya está autorizado por la federación, solo falta que el municipio haga su aportación.
Se dotará también de material interactivo para todos los grados, y se dotará de armarios para que los maestros coloquen sus materiales de trabajo, y cambios que fomentarán el impulso de la educación entre el alumnado.
Con todas esas mejoras, dijo la directora que a diferencia de antes, en la actualidad los maestros se capacitan con una estricta supervisión de las metas fijadas, las que deben ser alcanzables y no utópicas.
“Ahora nos piden que también tengamos la vivencia y no solo de palabra, y aquí estoy aplicando el uso de monedas, el uso de la multiplicación, la resta en dos niveles, y se les pregunta las tablas porque se trata del reto matemático, ya que se trata de las materias en las que más bajo andan los alumnos”, comentó.
Pero no es el único reto que se implementa en esa escuela, ya que con la lectoescritura que se aplica, destaca la escuela por ser la pionera en la instalación de un área llamada ‘Club Alfa’, dedica a 21 niños que no leen ni escriben, y que cursan del segundo al sexto año.
“Estos alumnos pasaron grado por azares del destino, por lo que ese club alfa es para que el alumnos avance de ciclo escolar leyendo, y con ello queremos que nuestra institución pase del 5.2 de evaluación que tuvo el ciclo anterior, al 6.5”, explicó.
Aunque la directora es ambiciosa en las metas de sus proyectos, en ese aspecto quiere avanzar de paso en paso pero firme, “y ese es el crecimiento que queremos establecer, con estadística y con un examen”, refirió.