Delincuentes no debe ser ejemplo para nadie, dice obispo de N. Laredo

Nuevo Laredo, Tamaulipas.-La percepción que tiene la Iglesia Católica en México, es que se vive en un país sumido en la indolencia, la inseguridad, la violencia y la corrupción, y que es un ejemplo que ningún país debe seguir, aseguró el obispo de Nuevo Laredo, Gustavo Rodríguez Vega.

Esa imagen que se tiene del país, fue tratada en una reunión que la semana pasada tuvieron obispos de diferentes regiones, quienes ventilaron el tema de la violencia y de la entrega de un documento al presidente para que se restablezca la paz social y el orden, agregó el religioso, quien no pudo asistir a tan importante reunión.

“Fui invitado, pero me fue imposible asistir por una reunión que teníamos de temas relacionados con nuestra Diócesis, y sé que los obispos le iban a manifestar a nombre de todos los obispos y de todo México, esa preocupación que tenemos por lo que vivimos, como la situación de violencia, de inseguridad, de corrupción y de tanta inestabilidad que hay en el país”, señaló.
Aunque no estuvo presente en la reunión, dijo que comparte la opinión de los obispos mexicanos, y dijo que el crimen está metido por todos lados…hasta el tuétano, por así decirlo, en nuestro país. Creo que lo que dijo el Papa en un mensaje privado que mandó a un amigo en Argentina, es la verdad, (porque) México es un país al que no debieran seguir el ejemplo en el aspecto de la corrupción, de la violencia y de la inseguridad, otros países”, comentó.
Pero el obispo fue más claro, al decir que el consumo de drogas en México está llegando a niveles nunca antes vistos, y señaló que el Papa Francisco aclaró en un mensaje ofrecido para los argentinos, que teme que ese país se convierta no solo en un país de paso de drogas, sino además productor y consumidor.
Ante esta problemática tan difícil e incierta, dijo el obispo que confía en que el presidente escuche las voces de los obispos del país, porque la Iglesia Católica es una institución que debe ser tomada muy en cuenta, que no pretende nada a cambio al levantar la voz en nombre de México, “sino que las cosas cambien para bien de todos los mexicanos”, sostuvo.