Ofrece artesanías autóctonas de varias regiones del país

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Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Es de Nuevo Laredo pero en los viajes que ha realizado por diferentes partes del país aprendió a elaborar artesanías típicas de lugares como Chiapas, Oaxaca, estado de México y otros lugares ricos en tradiciones y cultura tradicional.

‘Juan’ se encontraba sentado en la banqueta de la plaza Hidalgo y sobre una manta ofrecía sus productos a los curiosos que se acercaban tímidamente para saber de qué se trataba la peculiar exhibición.

Su atuendo no es común. Viste de manera desaliñada; un pantalón ‘bombacho’, playera amarilla, una barbilla muy rala, aretes negros en los óvulos de las orejas, y el pelo largo, desaliñado y con un par de trenzas que le caen a media espalda.

Aunque es originario de esta ciudad, su atuendo no es común, más bien aparenta la personalidad de algún estudiante de una universidad den centro del país, en donde los movimientos juveniles son la tónica de todos los días.
Las razones de por qué se dedica a esto no tuvo tiempo de explicarlo, debido a la cantidad de gente que esperaba realizar una compra, pese a que su compañera, una joven de su misma edad, tal vez unos 28 años, de pelo teñido y una blusa multicolor, le ayuda en sus labores de promoción y venta de estas artesanías.
“Esto lo aprendí de varios lugares de la República. Traigo tejido de los chamulas de Chiapas y el tejido Tzotzil, técnica de filigrana de Oaxaca, y todo esto lo hemos aprendido en toda la República, aunque somos de Nuevo Laredo”, comentó.

Trabajo de artesano

Los fines de semana se instala en la plaza Hidalgo para ofrecer a quienes se acercan, algunas artesanías y tejidos elaborados con la técnica del Macramé o nudos decorativos, además de ojos de filigrana trabajado a base de hilos de plata que se le da forma de figuras de alambre con unas pinzas especiales.
También ofrece productos de piel finamente trabajada, piedras del río Bravo pintadas a mano, al igual que semillas como la cáscara de pistache, el hueso de aguacate y de res tallados, además de piel y hueso de venado y de jabalí.
“También trabajamos la concha de la tortuga, piedras de jade, ámbar y turquesa, y trabajamos con pirograbado del carrizo y el bambú, comentó.
Pero lo que llamó la atención de algunos fue la oferta del ‘atrapasueños’, pero dijo que lo que más se vende son los tatuajes temporales, los que duran una semana en la piel, hasta que desaparecen, “no duelen y se borran en una semana, y es lo que más piden los chavos”, explicó.
En cuanto a la venta, dijo que va despacio, pero mencionó que lo que trata de hacer al momento de vender algún producto, explicar a la gente el significado de las cosas y tratar de compartirlo, por lo que reconoció que sí se venden este tipo de productos algo extraños para esta región del noreste del país.