La salud entra por la boca

Muchas personas consideran que el llevar una buena alimentación depende de un buen ingreso: quien gana bien puede hacerlo, y por el contrario, quien tiene bajo salario y mucha familia está condenado a comer mal, a la desnutrición y los problemas que origina tal situación. Falso como pocas aseveraciones.
Dice un viejo refrán que “la salud entra por la boca” y no se equivoca, aunque hoy en día se asegura que no es la única cuestión que hay que atender, porque otros factores intervienen en la buena salud, el estado nutricional idóneo y la conservación del bienestar al menos físico.
En ese sentido, en aspectos de educación por la salud, la Federación Mexicana de Diabetes A. C. Considera que para mantener un buen estado de salud se requiere la observación de tres factores principales: alimentación, actividad física y atención médica. En este último entran la toma de medicamentos, análisis y exámenes, consultas e indicaciones terapéuticas; en aspectos de la actividad física se ha recomendado desde hace tiempo el realizar actividad física al menos 20 minutos al día, siendo la mejor la aeróbica de baja intensidad, es decir, podemos caminar sin nada en los brazos para que el cuerpo pueda “trabajar” de la mejor manera posible, y entonces, lograr mejorar.
Y el aspecto de la comida resulta interesante y muy importante, porque hay quienes, como decíamos, asocian a buena alimentación al buen presupuesto. nutriólogos de la Secretaría de Salud adscritos a las unidades médicas, tanto de esta dependencia como del Instituto Mexicano del Seguro Social o del ISSSTE tienen consulta para orientar a miles de personas acerca de sus hábitos alimentarios y la manera en que se pueden y deben preparar los alimentos de forma que se aprovechen al máximo.
Sugieren el uso mínimo de grasas polinsaturadas entre otras cosas y pocos carbohidratos, aunque es importante destacar que el cuerpo requiere de todo tipo de nutrientes, por lo que no se debe dejar de comer nada, incluyendo azúcares y grasas.
El encanto, dicen los que saben, es encontrar la medida necesaria de cada grupo de alimentos. Hay dos criterios para la selección de éstos y uno es el tradicional que se conoce desde siempre, pero otro más sencillo lo puso disponible para todos la Federación de Diabetes, procurando que la gente coma fácil, sabroso y nutritivo. Con lo anterior se pretende que no sea un obstáculo el hacer un menú diario, que cualquiera de nosotros encuentre la mezcla de alimentos necesaria para bien nutrirse.
Hemos sido testigos de muchos casos de deshidratación y anemia juntos que vienen con las falta de consumo de agua y mala alimentación, y ello ha llevado a mucha gente a tener padecimientos más serios que bien pueden significar la diferencia entre vivir bien y sobrevivir: en ese sentido se hace necesario entender que la buena comida debe consultarse con los que saben.
El secretario de Salud Norberto Treviño García-Manzo sabe de la importancia de incorporar estas acciones a las políticas generales, porque además, son actitudes que no cuestan mucho y pretenden educarnos en la nutrición. Quienes tenemos alimentación muy rica en grasas somos producto de la amorosa desinformación de nuestros padres, en el sentido de que siempre nos dieron de comer con el corazón, pero con poca información científica que nos pueda ayudar a bien vivir.
Entonces, hay que aprovechar la información que tenemos, buscar fuentes fiables y entender que la comida y el dinero no están peleados ni casados, y que es menester buscar lo que podamos comprar y combinar, a manera de garantizar el no padecer tantos problemas que podrían ser de consecuencias poco agradables.
Aprovechemos la infraestructura existente, busquemos complementarla, porque los primeros beneficiados somos nosotros, no las autoridades. Es su trabajo, pero los beneficios son personales, y eso no lo debemos perder de vista.