Nuevo Laredo, Tamaulipas.- Estudios e investigaciones elaboradas por la Universidad de Guadalajara y la Universidad de Texas, que compartieron con la Diócesis de Nuevo Laredo, revelaron recientemente que debido a la inseguridad que prevalece en esta frontera, cerca de 100 mil personas huyeron a Laredo, y otras ciudades de Texas, para no ser víctimas de extorsiones, secuestros y asesinatos, lo que ha ocurrido en el curso de los últimos 10 años.
Al respecto, el obispo de la Diócesis de Nuevo Laredo, Gustavo Rodríguez Vega, dijo que existe un triple proyecto que tiene como prioridad el establecimiento de un observatorio de la calidad de vida en esta ciudad, además de la formación de un grupo de segundo piso para apoyar las obras de los grupos que trabajan a favor de la ciudad; el tercer tópico a considerar es el trabajo por el fortalecimiento del tejido social.
“Estos proyectos hemos querido poner en manos de la sociedad civil, pero hasta el momento no se han consolidado, pero un cuarto proyecto va por buen camino, y es el llamado ‘Escuela Constructora de Paz, Libre de Violencia’”, comentó.
Dijo el religioso que la descomposición social que se vive en México, se expresa en el crimen organizado y en el no organizado, y en todo tipo de violencia e inseguridad, “se forjó por muchos años, por lo que se necesitarán 30 años de trabajo para lograr una auténtica transformación de nuestra cultura”, señaló.
Consideró que desde la niñez se tiene que ‘recetear’ la sociedad, es decir, alcanzar un cambio profundo y radical en la mentalidad de los mexicanos.
El obispo dirigió esas palabras la mañana de ayer ante un teatro ‘Adolfo López Mateos’ completamente lleno, tano e estudiantes como profesores y directores de colegios y universidades.
Ante ellos, dijo estar convencido que el camino hacia la paz pasa necesariamente a través de la escuela en todos sus niveles, principalmente a través de las universidades, por lo que dijo a los estudiantes allí reunidos, estar ansioso por lo que hace o harán para construir la paz en esta ciudad tan convulsionada por la inseguridad.