Sin identificar un cuerpo que fue encontrada en una brecha enterrada

Reynosa, Tamaulipas.-Autoridades policiales investigan del deceso de una mujer que fuera encontrada sin vida y enterrada en una brecha al norte de la ciudad, por lo que esperan sea identificada y puedan reclamar su cuerpo para que le den cristiana sepultura.

Los hechos ocurrieron ayer por la tarde, donde el centro de emergencias 066, informó vía telefónica al departamento de la Policía Ministerial del Estado, donde señalaba que sobre la brecha que conduce a un rancho llamado Guadalupe, a orillas de la conocida brecha “Becerro”, ya que le había reportado que en ese lugar había una persona sin vida y enterrada.

Al lugar acudió personal del área de homicidios de la Policía Ministerial, Policía Estatal, así como peritos del área de Técnicas de Campo de Servicios Periciales, y el agente del Ministerio Público, Miguel Ángel Ríos San Juan, quien dio fe ministerial del cadáver.

En el lugar fue encontrado el cuerpo al parecer de una mujer de entre 20 a 45 años de edad, quien presentaba fractura cráneo encefálica, y se le apreciaba al parecer una herida por proyectil de arma de fuego en la región occipital informaron peritos de Servicios Periciales.

Que el cuerpo tenia por lo menos una semana de haber fallecido, y vestía un pantalón azul de mezclilla, traía solo un brasier, traía unas sandalias puestas, era de complexión delgada y en su mano derecha traía un reloj marca MK, así como pulseras de fantasía.

Fue el señor José Ángel Berrones Martínez, de 70 años de edad, quien se dedica a cuidar chibas y borregos que realizaba su trabajo cotidiano como todos los días en llevar a los animalitos a comer y que se percato que uno de los perros olía un montón de tierra.

Que al acercarse se percato que el perro escarbaba y fue cuando vio que en ese lugar lleno de tierra con pedazos de madera había una persona sin vida por lo que dio aviso a las autoridades policiales.

Finalmente el fiscal en turno, ordeno que el cuerpo fuera enviado al Semefo, para la necropsia de ley y estar en la espera que alguna persona reclame el cuerpo y sea identificado para que le den cristiana sepultura.