Que perdonen los tradicionalistas y los que consideran que el estar algunos años más es malo: entendemos que la reelección, cuando se presenta en condiciones normales y equitativas es muy benéfica para cualquier institución o gobierno. No los abusos ni las simulaciones.
El ejemplo claro lo tenemos en los procesos que se llevaron a cabo en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde Humberto Filizola Haces se reeligió en dos ocasiones, cursando como rector durante tres períodos: el que contó como primero y sus dos veces en que la H. Asamblea decidió darle el voto de confianza, y la comunidad universitaria corroboró este deseo.
La labor de Filizola al frente de nuestra Alma Mater fue positiva y la historia lo ha ubicado en su sitio. Precisamente este miércoles sostuvimos una charla al respecto con gente universitaria.
Pero podemos ir al Congreso, a las alcaldías o a la gubernatura y tomar el ejemplo de los vecinos del norte; hay quien considera que tenemos que aprender a pensar sin influirnos de otros países o culturas: nada tenemos que inventar cuando ya existe el hilo negro, y allá les funciona la reelección de senadores, congresistas y más porque la gente los pide, los apoya y porque ellos han cumplido con su labor.
No se convierten en multimillonarios como en nuestras tierras, por ejemplo.
Entonces, la iniciativa del Congreso de Tamaulipas al respecto es positiva, o al menos así lo vemos nosotros, porque si tenemos o tuvimos un buen alcalde, gobernador o diputado, ¿por qué no dejar que tenga un período más?
En una ocasión, respecto a la UAT, propusimos que no existiera la reelección pero que el período se extendiera por seis años como único. No prosperó, y suponemos que se piensa que es contradictorio a lo primero que tratamos.
Hay que valorar a la gente que tenemos y en lo que vale, pero dando oportunidad de participación a todos, y entonces, tendremos gente valiosa en nuestros cargos de elección popular, y dejaríamos de contar con juniors de la política que poco o nada aportan al desarrollo de nuestro estado, y que, curiosos se les ve dando la mano a indigentes y gente que ni idea tenían que existía. Esa gente, los marginados que salen, por cierto, muy bien en las fotografías de proselitismo, aunque sea la única vez que se les tome en cuenta.,
El asunto es que se puede establecer como lo afirma Ramiro Ramos Salinas, un proceso de reelección adecuado que les permita hacer méritos a todos por conservar su cargo, y como justo premio a una eficiente administración, que repitan la encomienda, ya que, seguros estamos, nos dejaría muchísimas satisfacciones a los ciudadanos. Estamos totalmente seguros.
Se puede hacer mucho sobre el tema; en ese sentido, el diputado Ramiro Ramos Salinas ha puesto en la mesa el asunto y se espera tenga aceptación popular y se pueda contar con el concurso de los que ya están.
Además, sería más valedero, porque muchos dejan su responsabilidad a medias por andar en campaña, y de esta forma, su accionar cotidiano se convertiría en una permanente campaña para volver a ser aceptados.
Pensamos que ganaríamos mucho en ese sentido.
En lo que no estamos de acuerdo es en la distribución de candidaturas a alcalde: 21 de mujeres y 22 de hombres. Sostenemos firmemente que la capacidad no tiene nada que ver con el género, e igualmente hay hombres y mujeres valiosos en cualquier parte. ¿Qué pasaría si hay más mujeres valiosas, o más hombres? ¿Hay que sacrificar a algunos por la equidad absurda de género?
Esas son actitudes populistas que nos pueden llevar más al fondo de donde estamos. Ojalá entiendan que el género y la capacidad son cosas completamente distintas, y cuando hay alguien brillante no se requiere contraparte de género para valorarle. Es nuestra opinión, pues.
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