Reynosa, Tamaulipas.-El Partido Acción Nacional (PAN) y el actual presidente municipal de Reynosa, José Elías Leal son viejos y conocidos adversarios en varios ocasiones y siempre por el desarrollo de procesos electorales se han confrontado en lo que se denomina “guerra sucia”, en donde Elías Leal es tan solo parte del profundo odio que nació con la única administración municipal panista (2005-2007).
En aquella administración, José Elías Leal era coordinador del Programa “Vivamos Mejor” del Gobierno del Estado, su hermano Luis Alberto Elías Leal era Primer Sindico del Ayuntamiento, y en consecuencia tenía la representación jurídica del Ayuntamiento, pero ésta siempre le fue negada a partir de su oposición a firmar y autorizar acuerdos cuestionados y en donde se comprometía no solo el patrimonio de la ciudad, sino también de los ciudadanos.
Un ejemplo de ello fue el Programa Integral de Pavimentación denominado “CAPPA” que significó un fraude, pues los comités vecinales llegaron a pagar sumas elevadas por obras en pésimo estado y algunas de ellas inconclusas o nunca ejecutadas.
Luis Alberto Elías Leal junto con los regidores del PRI y del PRD se negaron a firmar el aval de endeudamiento con el Banco Nacional de Obras (Banobras) y cumplir con los requisitos establecidos por la Comisión de Cooperación Ecológica Fronteriza (Cocef) que proporcionaría los recursos económicos para las obras y pagar así a Cementos Mexicanos que aportaría el cemento para las obras de pavimento.
Esa negativa, costó a Luis Alberto Elías Leal el marginamiento como parte del Ayuntamiento, fue echado de sus oficinas particulares, se le retuvo su sueldo y se emprendió una campaña agresiva y feroz que nunca dio tregua, es ahí en donde José Elías Leal fue alcanzado por esa cruzada de oprobio e iniciaron las confrontaciones y escaramuzas.
Como coordinador del Programa “Vivamos Mejor” del Gobierno del Estado, Elías Leal enfrentó el bloqueo sistemático del gobierno municipal, el cual lo vigilaba y seguía a donde fuera, en muchas ocasiones se le trato de impedir la entrega de tinacos para almacenamiento de agua, o la entrega de obras de drenaje, mismas que se “clausuraban” por no contar con permisos del Municipio o bien porque no tenían el aval del alcalde en ese entonces (2006).
Así ocurrió en aquel evento en julio de 2006, cuando patrullas municipales bloquearon e impedían el acceso a familias a la Unidad Académica Rodhe de la UAT, en donde el gobernador del estado Eugenio Hernández Flores entregaría apoyos de vivienda para familias damnificadas por las lluvias de ese verano.
La desesperación abordó terrenos de alto riesgo, cuando policías municipales armados enviados por el síndico del Ayuntamiento, Raymundo Hernández y el secretario de Obras Públicas, José del Carmen Prieto Valenzuela, llegaron a la colonia Ramón Pérez García a impedir el inicio de las obras de drenaje en el sector y la entrega de tinacos para las familias, invocando la presunta violación a la soberanía municipal.
Igual ocurrió cuando se pretendió inaugurar las oficinas de Enlace Gubernamental en la colonia Longoria, en donde nuevamente policías y funcionarios municipales estuvieron a punto de enfrentarse con los funcionarios estatales ante otro reclamo de violación e intromisión a la soberanía de Reynosa. La razón de fondo era el profundo celo político y coraje que despertaban las acciones del gobierno estatal (PRI) en el municipio de Reynosa (PAN) en donde la obsesión y enfermiza visión electorera de una parte afectó la vida de toda la ciudad.
Un episodio recordado es cuando a mediados de junio de 2006, José Elías Leal denunció el espionaje telefónico del que fue objeto por parte de funcionarios municipales, en donde se filtraron conversaciones suyas con el propio gobernador Eugenio Hernández Flores, Edgar Melhem Salinas, coordinador estatal del Programa “Vivamos Mejor”, Isaac Mata Vizcaíno, delegado de enlace del PRI en Reynosa y con Raúl Zarate Lomas, coordinador de las Oficinas de Gobierno Estatal en Reynosa.
Las confrontaciones del PAN con José Elías Leal son antiguas y hoy como presidente municipal, enfrenta un nuevo episodio, en donde el alcalde de Reynosa es el villano favorito junto con su hermano, quien fue un férreo opositor del particular manejo que se dio a aquella administración municipal emanada de Acción Nacional.