El juicio sumario contra Eugenio

Reynosa, Tamaulipas.-Apenas finalizado su mandato como gobernador de Tamaulipas. Eugenio Hernández Flores inició una suerte de éxodo que lo ha llevado por diversos puntos del mundo, en donde se ha replegado, pero sin dejar de responder a la serie de ataques que se han lanzado en su contra, principalmente contra su presunto enriquecimiento ilícito y nexos con el crimen organizado.

La sospecha ha acompañado en ese peregrinar al ex –mandatario tamaulipeco que ha sido denostado y enjuiciado severamente, incluso por aquellos que fueron evidentes aliados de su gobierno y en donde incluso hoy, reporteros y columnistas proclives en su mandato, hoy se han unido alrededor de su hoguera a celebrar su dimisión política.

Columnistas y reporteros que festinaron con Hernández Flores durante su sexenio y que fueron favorecidos por su candidez y dulce manera de hablar del ex –gobernador, hoy movidos por revanchas impuestas se unen a la crucifixión.

En una entrevista con el diario “Reforma”. Eugenio Hernández Flores pareció que deslizó sutilmente la identidad de los autores de esa asonada en su contra, replicada con febril entusiasmo en medios locales y estatales.

Expuso que era extraño que en caso proceso electoral o víspera del mismo en Tamaulipas, se suscite una embestida en su contra en acusaciones sobre su fortuna que afirma reiteradamente haber justificado ante las autoridades de Estados Unidos de América.

El juicio sumario contra Hernández Flores parece más que esclarecer la legalidad de su fortuna y sus relaciones, se orienta más a pretender erradicarlo de la arena política de Tamaulipas, en donde sigue teniendo fuerte ascendencia y control a través de su rejuvenecido grupo político.

Las miradas apuntan más al “fuego amigo” en contra de Eugenio Hernández Flores más que el ansia de que sus excesos que haya cometido durante su gobierno sean castigados, las autoridades tendrán que sancionarlo en caso de que hubiese ilícitos comprobables, pero en este linchamiento contra el ex –gobernador es más que evidente que el objetivo es dejarlo desacreditado ante la opinión pública y sin espacio de participar en el proceso sucesorio que ha iniciado ya. El temor a un virtual regreso de Hernández Flores cunde aún más entre sus adversarios políticos y aquellos que hace 5 años motivaron su aparente retiro.