Nuevo Laredo, Tamaulipas.-En el módulo del programa federal ‘Crezcamos Juntos’, que se encuentra en las instalaciones de la Cámara de Comercio, se ha buscado la manera de hacer conciencia entre la población económicamente activa, como los comerciantes informales, y quienes trabajan en los bazares, tianguis o ‘pulgas’ que hay en la ciudad, comentó Fernando Torres Villarreal, presidente de este organismo en la ciudad.
Dijo que este tipo de comercio informal se debe a que en el ánimo de la gente no está el ser un contribuyente formal, ya que es difícil debido a que no se desea pagar impuestos al gobierno federal a través del SAT.
“Por ello es que la Cámara de Comercio de Nuevo Laredo y de todo el país, nunca hemos estado de acuerdo con el comercio informal, porque los consideramos como competidores desleales, ya que las reglas del juego no están parejas”, comentó.
Desde este punto de vista, dijo el empresario que el comerciante ambulante, ya sea fijo o semifijo, se encuentra en los mejores puntos de la ciudad, en vez de pagar una renta, se benefician pagando ´piso’ en lugares estratégicamente muy comerciales.
Cuestionó: “¿Cuándo vamos a poder competir con ellos? Obvio, si el costo de rente es bajo, no tienen la necesidad de repercutirlo en el precio de venta de sus artículos, y por lo tanto venden muy barato, aunque de mala calidad muchos de sus productos, y nos sacan de la competencia”.
Pero dijo que no todo los que se vende es malo, y prueba de ello, dijo que en el centro de la ciudad hay productos que son toda una tradición desde hace muchos años, como es la venta de elotes, de aguas y frutas frescas, ya que a su juicio, ningún comercio establecido va a vender eso, por lo que ya son parte del llamado ‘folclor’ de la ciudad.
“Este tipo de comerciantes ya son un atractivo para propios y extraños, y me da gusto ver gente de Estados Unidos que viene a la ciudad a comerse un elote o laguna fruta fresca, y eso es fabuloso porque no es competencia para nosotros, aunque hay comerciantes que se dicen ambulantes pero que son fijos, y nos hace mucha competencia”, refirió.
Ante esta realidad ineludible, dijo que para el comercio organizado de la ciudad, es preferible que haya un comerciante ambulante, que un asaltante, ya que a juicio de Torres, el ambulantaje no deja de ser una forma honesta de vivir, y aunque sea una competencia desleal, es preferible que así sea, a que haya asaltantes.