Agenda política: “Revivirán” viejos políticos con la llegada de Beltrones al PRI
Agenda de medios: Aumentarán tarifas de transporte, sin modernización de unidades
Agenda ciudadana: Textear es más peligroso en conducir en estado de ebriedad
Una gran parte de la familia priista está de fiesta, pues aún y cuando tienen que esperar a cumplir con las formalidades de los tiempos que marca la convocatoria para la renovación del Comité Ejecutivo Nacional, es un secreto a voces que el “dedo de Dios” ha bajado para ungir a Manlio Fabio Beltrones como candidato de unidad para suceder en el cargo a César Camacho Quiroz en la dirigencia nacional del PRI. Con la euforia de muchos priistas olvidaron todo protocolo y han felicitado a través de las redes sociales a Beltrones dándolo ya como Presidente del partido.
Una vez emitida la convocatoria, se establecen 10 días para la inscripción de los aspirantes y las elecciones. Sin embargo, todo indica que para mantener la unidad, se ha negociado un candidato único (varón) para la presidencia y una mujer para la secretaría. La incorporación de una mujer es para guardar las formas en la equidad de género.
La llegada de Manlio Fabio Beltrones al CEN del PRI renace las esperanzas de viejos políticos que estaban a punto de extinguirse, por lo que abre de nueva cuenta las posibilidades para aspirantes que se habían dado por descartados. Hay que recordar que Beltrones tiene algunos tamaulipecos consentidos que vuelven al escenario con esta nominación y que naturalmente, adquieren posibilidades para una candidatura en el 2016.
No hay que perder de vista un solo instante los próximos movimientos políticos que serán cruciales para las definiciones electorales con rumbo al 2016.
Los medio de comunicación de nuevo dan cuenta sobre el inminente aumento a las tarifas del transporte público. Es casi un hecho y de un momento a otro, las autoridades anunciarán las nuevas tarifas. Los ciudadanos han estado pidiendo que el transporte público se modernice, pues en la mayor parte del estado, las unidades que ofrecen el servicio de transporte de pasaje colectivo está en malas condiciones mecánicas, ello aunado a la falta de capacitación de los choferes, pues realmente resulta un servicio deplorable.
Como justificación para entrar al programa de modernización, es decir, para cambiar las unidades viejas por unas nuevas, ahora está la depreciación del peso ante el dólar, mismo que se encuentra en su máximo histórico, sin embargo, siempre encontrarán excusas que impidan a los ciudadanos disfrutar de un servicio de calidad.
Por otra parte, era de esperarse, solo era cuestión de tiempo para que textear resultara más peligroso para los ciudadanos que conducir en estado de ebriedad. Si de acuerdo con datos de la Cruz roja, dados a conocer en los medios de comunicación y comprobados mediante monitoreos en puntos clave, es fácil comprobar que un alto porcentaje de la población utiliza el teléfono mientras conduce. Esta práctica es cada vez más común y se hace con más frecuencia y naturalidad.
Es más parece un delito no responder el teléfono cuando recibes una llamada en el móvil.
El número de accidentes provocados por la distracción del celular ocupa ya el primer lugar, por encima de conducir en estado de ebriedad. De acuerdo con datos dados a conocer por la Cruz Roja, en el 2014, más de 16 mil personas murieron en accidentes de éstas el mayor porcentaje por hablar o textear con el celular.
En México, en la leyes de tránsito está prohibida esta práctica, sin embargo, muchos tienen un doble trabajo al tener que esconderse de la autoridad para evitar la multa. Olvidando su propia seguridad. Textear y hablar por teléfono se ha convertido en muchos lugares un problema de salud pública que causa severas perdidas económicas y daños a la salud humana. Pero además, es también ya un problema de la deformación cultural. En países como España, los programas de concientización han cumplido mejor su función y permitir a los ciudadanos limitarse en el uso de sus teléfonos mientras conducen. Aquí estamos lejos aún de cumplir con esa responsabilidad.