Anarquía total en las calles

Enoja, indigna, molesta.
Es algo que no se puede evitar al ver la enorme dosis de egoísmo con que nos manejamos los seres humanos, y triste es constatar que ese sentimiento tan nefasto está inundando nuestra ciudad, otrora “Ciudad Amable”, que se ha convertido en un lugar de residencia de inconscientes, egoístas y mal educados, amén de ser infractores de una ley sin rumbo y sin autoridad.
¿A qué viene lo anterior?
Cheque y dese una vuelta por los alrededores del Mercado Arguelles, o hágalo en torno a donde se ubican escuelas y dependencias públicas, donde quienes tienen sus viviendas por esos rumbos hacen gala de un total egoísmo y desconocimiento de la ley, arropados en la falta de autoridad que tenemos en la capital del estado en lo referente al Bando de Policía y Buen Gobierno, así como de Tránsito local.
No se concibe, sinceramente, que vaya usted queriendo estacionar su vehículo y encontrar infinidad de cubetas con cascajo, piedras o basura ocupando las calles. La gente que vive en torno a estos sitios públicos considera EQUIVOCADAMENTE que las calles les pertenecen y todo el frente de su casa es exclusivo.
Error de errores: la ley ampara las entradas para coches, es decir, las llamadas cocheras. Hoy en día es común ver que algún abusivo –no se le puede llamar de otra forma- construye en todo el frente de su casa una rampa como para subir automóviles, pensando que ya con eso es suficiente: ni la casa tiene puerta grande ni ellos automóvil, y no conformes con ello, ponen sus bancos, botes con piedras y lo más significativo: su desconocimiento de la ley y por consiguiente su inobservancia.
Son unos patanes sin educación ni conciencia que llevan su egoísmo a niveles tales que sienten que son los únicos habitantes de Victoria, pues, y para entenderlo en palabras más sencillas.
Hemos reportado estas anomalías, pero la autoridad no sabe quién es el encargado de poner orden: si Tránsito, porque se ubican los estorbos –sillas, botes y más- en plena vía pública, o la Policía Municipal, que hoy en día está rebasada y tiene otro tipo de acciones que nada tienen que ver con el respeto a la ley y a los demás.
Ese problema lo vivimos cerca de escuelas o curiosamente, cerca o a un lado de estacionamientos, para que usted tenga que utilizarlos y pagar a esos vividores por un servicio que, si bien es cierto que es necesario, se hace con trampas, y eso invalida toda actitud decente.
Si tuviéramos oportunidad, pediríamos hoy mismo a las autoridades municipales poner toda la energía en este aspecto que afecta diariamente a centenares de victorenses, y pensamos que si multaran a esos inconscientes, bien se pudiera completar para pavimentar más calles o pagar más servicios. Veámoslo como negocio: habría dinero para obras.
¿Qué se puede hacer? Es tan grave como esos inconscientes y nada inteligentes que se estacionan en sitios para gente con discapacidad, o los que, alardeando ser portadores de vehículos oficiales se apropian de las calles y los sitios para estacionarse.
Nada agradable, porque como ciudadanos comunes y corrientes no tenemos ningún privilegio que debiera ser para los más de 350 mil habitantes de la ciudad “ex – amable” que era la nuestra.
Por favor, que alguien haga eco de esta solicitud a las autoridades y de una vez por todas termine ese abuso que, muchas veces proviene de gente que pertenece a una familia tradicional y de abolengo: nada tiene que ver una cosa con el cumplimiento de la ley en forma estricta.
No podemos permitir ni permitirnos estos abusos. Ganas dan de tener una camioneta y llevarse a todos esos estorbos de las calles. Pero eso compete a la autoridad, y para eso pagamos impuestos, ¿ o no?