Nuevo Laredo, Tamaulipas.-Un total de 150 personas infectadas por el virus del VIH hay en el registro de la Secretaría de Salud en esta ciudad, pero de ese total al menos 10 corresponden a este año, ya que de acuerdo al titular de la dependencia, Jaime Gutiérrez Serrano, cada año ingresan al listado al menos 10 enfermos.
Pero de ese total el 70 por ciento son seropositivos, y aunque están infectados el virus no se ha desarrollado en su organismo, por lo que aún no toman medicamentos, aun que el 30 por ciento ya está bajo tratamiento y medicamentos de por vida, por lo que su nivel de vida es estable al retardarse los efectos del virus en su sistema inmunológico.
“Esos pacientes en tratamiento tienen buena aceptación, pero aun así, en el listado de pacientes con el VIH hay jóvenes, señoras, y hay personas de todo tipo sin importar sexo, raza ni edad”, mencionó el médico.
Contrario a lo que se había pensado ante, comentó que las sexoservidoras ya no son las más afectadas por esta enfermedad, y que actualmente cualquier persona común puede adquirir la enfermedad si no toma las debidas precauciones.
Con relación a otras enfermedades de transmisión sexual, dijo Gutiérrez que las más comunes son la Sífilis, enfermedad que es común en nuestra sociedad, razón por la que a las parejas que pretenden contraer matrimonio, s eles pide antes de hacerlo, que presenten un examen preventivo de VDRL, por ser la púnica enfermedad que se transmite de la madre al producto, como Sífilis congénita o tardía, que puede provocar problemas de esterilización.
“Estamos trabajando fuertemente en esto, y es importante detectarlo porque es curable y con ello podemos evitar muchas complicaciones”, señaló.
Y aunque son muy escasos los casos de esta enfermedad, cada vez se trata al menos uno o dos casos en la jurisdicción, sobre todo en jóvenes sexualmente activos que cuenta con edades que van de los 25 a los 45 años de edad.
Por tal motivo, cuando se detecta en alguna persona un caso positivo de VDRL o Sífilis, se inmediato se le hacen a la personas las pruebas para la detección del VIH y de otras enfermedades de transmisión sexual, pero lo más común, dijo Gutiérrez, es encontrar la Sífilis, el condiloma combinado, y en las mujeres la micosis vaginal, que es muy común en ellas.
“Esto conlleva a estímulos y a enfermedades y displasias que se convierten en cáncer, por ello es que todo estímulo que tenga infección del tipo bacteriano o parasitario, provoca procesos crónicos que a la larga puede provocar un cáncer, y estamos buscando de manera intencional para prevenirlo”, señaló.
Cuando inicie uno de estos procesos en la mujer, debe acudir a la práctica del Papanicolau una vez al año, en donde se puede detectar una infección leve, moderada o severa, ya sea viral, parasitaria o bacteriana.