Reynosa, Tamaulipas.-El cuerpo de una persona que fuera encontrada sin vida y la que se había electrocutado, fue reclamada por sus familiares para darle el ultimo adiós y darle cristiana sepultura.
Ante la fiscalía Primera del Ministerio Público, acudió la señora Idalia Martínez, de 35 años de edad,
quien vive en la calle Dos de Febrero, número 149, de la colonia La Presa para reclamar el cuerpo de su pareja sentimental quien en vida llevaba el nombre de Jorge Armando Castro Guillén, quien contaba con 37 años de edad, y quien murió electrocutado el día de ayer.
Dijo la afligida mujer que el día de ayer cuando llovió en horas de la mañana, su esposo y sus vecinos se encontraban en la calle, ya que el agua comenzó a meterse a los domicilios y que estaban enojados por que están haciendo obras de pavimentación pero nunca hicieron nada para evitar esa problemática.
Que fue entonces que su esposo y sus vecinos trataban de poner piedras, madera y todo lo que se pudiera, además que frente a su casa hay una escuela secundaria número 44, donde los estudiantes iban a entrar y por lógica se iban a mojar por lo que realizaron esos trabajos.
Pero que en cuestión de minutos escucharon gritos y fue que salió de la casa para ver a su esposo tirado adentro del plantel y fue que le hablaron a los paramédicos de Protección Civil y Bomberos Municipal quienes llegaron y nada pudieron hacer, ya que les dijeron que había fallecido por que se había electrocutado y no sabían que estaban cables tirados de energía eléctrica por lo que acordonaron el área para que no pasara nadie.
Que su esposo precisamente acudió al plantel educativo para que los alumnos de esa escuela no se mojaran pero desafortunadamente no sabían que había cables tirados y sobre vino la tragedia.
Finalmente luego que paso la tragedia personal que está haciendo la obra en ese lugar retiro los escombros con las maquinas pero los vecinos estaban enardecidos diciéndoles que eso lo hubieran hecho antes que ocurriera la tragedia.
El fiscal en turno, ordeno que el cuerpo fuera entregado a la esposa del fallecido, a fin que le den cristiana sepultura.